Edgard Rodríguez C. [email protected]
Que todos aspiremos a la vida, es completamente legítimo.
La vida, al menos en este mundo, es quizá aprender y luego trabajar para llegar a satisfacer las necesidades más apremiantes que tenemos. Es decir, nos esforzamos para acercarnos a la vida.
Lo que no es legítimo y mucho menos justo, es que en ese afán lleguemos a traicionar nuestros propios principios, y no sólo eso, que atropellemos a los demás y nos pasemos de “vivos”.
Algo de eso ocurre a menudo con varios de nuestros jugadores. Y quizá lo peor, es que no se ve en perspectiva, ninguna esperanza que esas actitudes deshonestas puedan ser modificadas.
Desde Nandaime, el alcalde Said Zavala, asegura que otorgó en calidad de adelanto para la liga próxima, 25 mil córdobas a Cairo Murillo, que espera unirse a los Indios.
El Ing. Benardo Medal aún la piensa sobre si participa o no en la campaña venidera, luego que le había dado adelantados a jugadores como Erick Morales y Freddy Chévez, quienes se han ido.
En Granada aseguran que Juan Oviedo recibió dinero del equipo y que ahora se niega a firmar la esquela en tanto no le paguen mil quinientos dólares como un bono para llegar al acuerdo.
León ha presentado recibos a través de los cuales se inculpa a Omar Varela de haber asumido el compromiso de jugar con ellos en la temporada que se avecina, pero está con el Bóer.
¿Qué de esto es cierto? No lo sabemos, pero tanto Zavala, como Medal y los directivos del León, aseguran que tienen los elementos probatorios para demostrar que se les ha afectado.
Y para colmo, la FENIBA dice que no reconoce más acuerdo que el que está asentado en la esquela que ella emite, y que no está interesada en legislar sobre esos casos. ¿Qué le parece?
Ahora, de esto no están eximidos los directivos. Objetivamente, ellos son en la mayoría de los casos, quienes promueven ese tipo de prácticas que no son honestas.
Así que mientras el relajo continúe y la FENIBA no se muestre interesada en pararlo, debemos ir acostumbrándonos a convivir con esta dificultad. Es una lástima.