- Líder venezolano enfrenta la
mayor protesta opositora de su gobierno que reclamó elecciones adelantadas
AP
CARACAS.- Decenas de miles de personas salieron a marchar el jueves a las calles de Caracas, en lo que ha sido considerada la mayor protesta que se ha hecho en el país, para exigir la convocatoria adelantada de elecciones presidenciales para este año y la renuncia del presidente Hugo Chávez.
Ante una multitud que lo aclamaba el presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, dio un ultimátum al mandatario venezolano hasta el próximo miércoles para que renuncie o llame a elecciones de inmediato, ya que de lo contrario irán a un paro general a partir del 21 de octubre.
El jefe del Cuerpo de Bomberos de Caracas, Rodolfo Briceño, dijo que un millón de personas participaron en la manifestación.
Ortega dijo que la central sindical “ya está lista para ir a paro”, aunque no precisó por cuánto tiempo se extendería la protesta.
El presidente de la mayor organización empresarial, Carlos Fernández, expresó que la Federación de Cámaras de Venezuela está dispuesta a respaldar el paro general anunciado por la CTV.
El palacio presidencial y el Congreso estaban custodiados por la Guardia Nacional, mientras 4,000 policías y militares salieron a las calles capitalinas para garantizar el orden durante una marcha de la oposición.
Portando banderas y acompañados del sonido ensordecedor de pitos y cacerolas, decenas de miles de personas, provenientes de diversos estados del país, marcharon por las calles de Caracas cantando consignas tales como “¡Se va (Chávez)!, ¡se va!, ¡se va!” y “¡ni un paso atrás!”
“Deseo que ese señor entienda que no lo queremos más. Es un cobarde y Venezuela no puede tener un presidente así”, dijo Lucía Abreu, una terapista de 60 años, quien viajó desde la ciudad central de Valencia para participar en la marcha que saturó avenidas del este y centro de la capital.
En el interior del país, cuatro personas resultaron heridas de bala cuando los militares dispersaron con gases lacrimógenos un enfrentamiento entre policías y oficialistas que habían bloqueado la principal vía de acceso a la capital.
Una situación similar se suscitó en la población central de San Juan de los Morros, estado de Guárico, ubicada a unos 80 kilómetros al sur de la capital, donde simpatizantes del gobierno se enfrentaron con los cuerpos de seguridad estatal.
En ese suceso falleció un hombre de 43 años luego de recibir un disparo en la cabeza.
El vicepresidente José Vicente Rangel le restó importancia a los incidentes, y aseguró que la situación en el país “es normal”.
Desestimó la exigencia de la oposición sobre la convocatoria adelantada de las elecciones, y refirió que “son consignas simplemente”. Chávez ha manifestado que sólo está dispuesto a ir a un referendo en agosto de 2003 cuando se cumple la mitad de su mandato.
EE.UU. “RECHAZA VIOLENCIA”
EE.UU. expresó ayer su rechazo a la violencia como medio para resolver las diferencias políticas en Venezuela, y pidió al gobierno y a la oposición a “ejercer sus libertades democráticas de manera responsable”.
ALTO JEFE MILITAR RENUNCIA POR «ARBITRARIEDADES»
El vicealmirante Álvaro Martín Fossa, jefe del Estado Mayor Conjunto, renunció tras denunciar arbitrariedades en allanamientos a viviendas y una serie de irregularidades en los juicios que se ventilan en contra de cientos de militares acusados de sublevarse contra el presidente Hugo Chávez en abril.
“No tengo temor en sacrificar 30 años de carrera, la seguridad de mi persona y mi familia al denunciar irregularidades en el funcionamiento de los consejos de investigación interna de las Fuerzas Armadas’’, dijo este jueves el vicealmirante en una declaración difundida por la cadena televisiva de noticias Globovisión.
Acusó además al ministro de Defensa, general retirado José Luis Prieto, de encabezar una persecución en contra de militares acusados de participar en la asonada del 12 de abril.
