Luis Felipe Palacios [email protected]
La reelección del magistrado Roberto Rivas en la presidencia del Consejo Supremo Electoral (CSE) sigue creando controversias. Todas negativas. Esta vez, la organización indígena Yátama, con presencia política en las Regiones del Atlántico Norte y Sur, calificó de insólita la misma.
Bronklin Rivera, dirigente de Yátama, dijo que es insólito e indigno para Nicaragua que se haya reelecto en un cargo importante a una persona que ha realizado continuos atropellos en contra de los pueblos indígenas y comunidades étnicas, sin obviar —agregó— que es señalado de cometer irregularidades y abusos durante su administración.
“Toda Nicaragua es testigo de sus atropellos. No concebimos cómo este señor (Roberto Rivas) es electo nuevamente como presidente del CSE, como que aquí no ha pasado nada”, cuestionó.
Añadió que Rivas ha atropellado reiteradamente a los pueblos indígenas y a la comunidad de la Costa del Caribe, motivado por supuesto racismo.
Recordó, por ejemplo, que el reelecto presidente del CSE, obedeciendo al pacto Alemán-Ortega, dejó fuera a Yátama de participar en las elecciones municipales realizadas en 2000.
Esa medida, protestada en las calles, tuvo como resultado un muerto y decenas de heridos, y el caso incluso llegó hasta la Corte Suprema de Justicia que emitió un fallo en contra de la organización indígena. Rivera adujo que ese fallo obedeció a los intereses de Alemán, por lo que recurrieron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, con sede en Washington, a interponer la denuncia, que ya fue acogida.
NI MAGISTRADO
El segundo atropello, según el dirigente de Yátama, es que fueron excluidos de las estructurales electorales (fiscales) en las elecciones nacionales celebradas en 2001, y limitaron su participación solamente para diputados regionales.
“Luego vino el financiamiento, y también el CSE, encabezado por Rivas, lo estaba negando, hasta que organizamos otra vez las protestas en las calles de Bilwi, y el presidente (Enrique) Bolaños envió instrucciones que se reembolsaran los gastos de Yátama”, señaló.
Rivera contó, además, que Rivas, obedeciendo intereses del PLC, específicamente instrucciones de Alemán, llegó a sabotear las instalaciones de los Consejos Regionales, porque el PLC quedaba fuera de la integración del Gobierno Regional, lo cual trabó su funcionamiento durante varios meses.
“Por eso y por más (Rivas) ni siquiera debe ser magistrado, porque no ha sido digno de su cargo, sino que se ha partidizado totalmente por los intereses de Arnoldo Alemán, nos indigna su nombramiento”, concluyó Rivera.