- Roberto Argüello ofrece su versión sobre cancelación de JCA
Consuelo Sandoval [email protected]
El presidente del Comité Organizador de los recién cancelados Juegos Centroamericanos del 2005, Roberto Argüello, culpó ayer al Ministro de Educación, Cultura y Deportes, Silvio De Franco, por el aplazamiento de dicho proyecto, debido a que practicó un constante boicot a este esfuerzo.
“El que tiene la conciencia sucia es el doctor De Franco, que desde el primer momento boicoteó los Juegos. Yo pedí una reunión con el presidente (Enrique Bolaños) para ver qué era lo que estaba pasando. Esa reunión se dio ocho meses después porque el señor Silvio De Franco bloqueó toda entrada del Comité Organizador. Entonces cuando usted tiene un poquito de nepotismo dentro de la Presidencia, donde usted tiene que el señor Silvio De Franco controla el gabinete social y su hermano Mario, controla el gabinete económico, ustedes se pueden dar cuenta de por qué Nicaragua está paralizada”, denunció.
Rememoró que el presidente Bolaños le propuso que se integrara al Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos, y como presidente ejecutivo fue designado Jaime Arellano, cuyo nombramiento fue rechazado por el ministro de Educación, quien desobedeciendo una orden presidencial, nombró a Roberto Urroz como Director del Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes (INJUDE).
Argüello informó que los Juegos Centroamericanos tendrían un costo de 25 millones de dólares, y reconoció que ese dinero no estaba garantizado, no obstante, aclaró que existían buenas perspectivas de conseguirlos porque el Comité Olímpico hizo contactos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial, Microsoft y la Pepsi-cola, entre otros.
Explicó que el BID les prometió otorgar una especie de préstamo no reembolsable, cuyo monto no especificó; la Pepsicola ofreció medio millón de dólares y posteriormente esa cifra se redujo a 300 mil dólares, y la Microsoft también desembolsaría 300 mil dólares.
Aseguró, sin embargo, que personeros del gobierno afines a los hermanos De Franco se comunicaron con esos potenciales organismos financieros del proyecto que se retractaron por las supuestas presiones que recibieron.
Dijo que De Franco jamás quiso recibir a Arellano para que éste presentara las propuestas concretas que exigían los organismos multilaterales para gestionar el financiamiento.
“Si el ministro Silvio De Franco hubiera sido buen nicaragüense y se hubiera quitado el hígado y no se pelea con el señor Arellano, le hubiera puesto atención a los Juegos y los Juegos se hacen”, afirmó.
«SE BURLABAN»
Argüello garantizó que él no devengaba ni un centavo como organizador del evento deportivo, por cuanto, lo que se pudo gastar en el pago del salario de Arellano y Julio Rocha, implicaba una mínima cantidad en comparación con las ganancias que se obtendrían en el combate a la pobreza por la vía fortalecimiento del deporte.
Relató que se cansó de gestionar ante las autoridades, y que llegó un momento en que le dijo al presidente Bolaños que renunciaría. Posteriormente, agregó, se enteró de que había personas en el gabinete que se burlaban de las cosas que él le decía al Presidente.
