- Silvio De Franco defiende decisión gubernamental
Wilder Pérez R. [email protected]
Nicaragua perdió la sede de los VIII Juegos Centroamericanos en el año 2005 once meses después de ganarla. El proyecto deportivo más grande asumido por un gobierno nacional fue cancelado por tercera vez en 22 años. Aún así, esto no fue considerado como un fracaso por Silvio de Franco, ministro de Educación, Cultura y Deportes.
De Franco, quien presidió la conferencia en donde se oficializó públicamente la cancelación de la sede, dijo que esto no podía llamarse “fracaso” porque a su parecer “no hay nada perdido en esto, hay muchas cosas que rescatar pero con más sobriedad y más realismo”.
Y es que según el ministro, en una reunión sostenida el viernes pasado entre todos los actores involucrados en el montaje de los Juegos, se llegó a la decisión unánime de no realizarlos aún ante la consternación del presidente Enrique Bolaños, dado que no están al alcance de la realidad nicaragüense.
De Franco reiteró que en un inicio se pensó que los 32 millones de dólares mínimos para montar los Juegos no representarían mayores problemas para el Gobierno por no pertenecer al presupuesto de la República, pero cayeron a la realidad con la intromisión del Fondo Monetario Internacional y sus exigencias de pagos y prioridades.
Al final, lo único real eran los 7.5 millones prestados por Taiwan. No obstante, el ministro desistió de llamar “mentirosos” a los miembros del Comité Organizador por las informaciones supuestamente erradas, y dijo que no era momento de buscar culpables.
NUEVA VISIÓN
En vista de eso, el dinero taiwanés podría ser utilizado en el montaje de los Juegos Escolares Centroamericanos o en gimnasios pequeños y pistas de atletismo en diferentes departamentos, no sin antes consultarlo con el Ministerio de Hacienda y cronistas deportivos.
De escoger la primera opción, el logotipo de los VIII Juegos pasaría a representar a los Escolares del 2004 en Nicaragua, quedando por decidirse qué hacer con la canción y cancelando la mascota.
Como conclusión, De Franco dijo que “por primera vez en Nicaragua va a haber una discusión seria sobre a dónde va el deporte y qué se quiere hacer con el deporte, su importancia dentro el gobierno y lo que es factible hacer”.
Marlon Torres, asesor del Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes (INJD), coincidió con el ministro al decir que “se acaba con un mito de que para que se hiciera infraestructura se tenían que hacer los Juegos, hay que aprovechar los recursos que quedan”.
Lo que queda por hacer es comunicarle la decisión de manera oficial al alcalde de Managua Herty Lewites, luego al Comité Olímpico Nicaragüense, para finalmente pasarla a la Organización Deportiva Centroamericana (ORDECA). Posterior a eso, el Presidente Bolaños emitirá un decreto oficial de la abolición del Comité Organizador, que semanas antes había anunciado una deuda de 750 mil córdobas.
¿DESCARTADO EL SALVADOR?
Ayer mismo se habló de la posibilidad de que El Salvador o Panamá se hicieran cargo de los VIII Juegos, pero al parecer es el segundo país el que puede lograr la sede.
Primero porque según Jaime Arellano, ex presidente del Comité Organizador, recibió una llamada de la Embajada de Panamá para conocer del asunto.
Segundo, las palabras de Enrique Molins, presidente de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador, al decir que la primera opción es de Panamá, la segunda de Costa Rica y El Salvador entraría en plan de rescatarlos.
