Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
Inspirado en las curvaturas de la planta popularmente conocida como “lotería”, la cual abunda en el patio de su casa, Juan Carlos Cruz Rodríguez, un joven de 23 años, realizó uno de los diseños calificados como original y estético. Se trata de una lámpara biológica, elaborada a base de bambú.
El próximo 16 de noviembre Cruz Rodríguez, estudiante de Arquitectura en la Universidad de Ingeniería, estará en Francia con su reciente diseño para representar a nuestro país en la Tercera Bienal Internacional de Diseño, promovida por la Escuela de Bellas Artes Saint Etienne.
El festival internacional de diseño inicia este dieciséis y concluye el veinticuatro de noviembre. Reunirá a diseñadores de todo el mundo y de todos los tipos, desde diseño industrial hasta de modas, afirmó Cruz Rodríguez.
El diseño del ingenioso joven consta de cuatro partes elaboradas con bambú, alambre eléctrico y una bujía. “Lo novedoso es la forma, lo desarmable”, explica Cruz Rodríguez, a quien le llevó doce horas diarias de trabajo durante más de una semana finalizarla
La idea de crear una lámpara —dice Cruz— surgió hace dos años, después que la Alianza Francesa convocó a diseñadores de objetos con características funcionales, estéticos y a su vez insólitos. En aquella ocasión su diseño fue también una lámpara cuya base era de bambú y en uno de los extremos usó una jícara.
Su diseño fue muy bien apreciado por los franceses, por lo que fue seleccionado para viajar al viejo continente y participar en la Segunda Bienal Internacional de Diseño. Sin embargo, su sueño no se realizó por limitaciones económicas.
Después de tocar inútilmente las puertas de grandes compañías e instituciones estatales, hoy Juan Carlos prepara su equipaje para viajar al viejo continente, y presentar su diseño mejorado y más profesional, gracias a la ayuda de Aldo Urbina, rector de la Universidad Nacional de Ingeniería, a su hermana María José, su mamá Aura Rodríguez y la asociación cultural Nueva Acrópolis.