AFP
SAN SALVADOR.- El fuego de los XIX Juegos Centroamericanos y del Caribe llegó este sábado a San Salvador, donde fue recibido por el presidente Francisco Flores durante una corta ceremonia efectuada en el Estadio Nacional Flor Blanca, ubicado en la periferia suroeste de la capital.
La antorcha encendida que simboliza la competencia fue ingresada al estadio, remodelado para albergar distintas disciplinas deportivas, por un paracaidista de la Fuerza Aérea salvadoreña, que descendió hasta un círculo colocado en el medio de la cancha del escenario deportivo.
En un breve discurso al recibir el fuego, que fue encendido el pasado jueves en los templos aztecas de Teotihuacán, México, el presidente Flores instó a los atletas que representarán a El Salvador durante las competencias a “dar lo mejor”, y llamó a los ciudadanos de todo el país a “hacer de los juegos toda una fiesta”.
Como parte de la ceremonia, cientos de estudiantes de secundaria colocados en los graderíos del estadio formaban vistosos mosaicos que mostraban diversas imágenes, mientras que otros efectuaban una muestra de baile moderno en la cancha del estadio.
Flores entregó el pabellón nacional al atleta Jorge Jiménez, miembro del equipo de tiro con arco, quien será el abanderado de ésta nación en la ceremonia inaugural de los juegos a realizarse el próximo 23 de noviembre en el Estadio Flor Blanca, donde también serán clausurados el 7 de diciembre.
Tras la llegada de la antorcha, ésta recorrerá los 14 departamentos de El Salvador antes de regresar al estadio Flor Blanca, para encender el pebetero durante la ceremonia inaugural.