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Hakeem “The Dream” Olajuwon se despidió en la casa de su equipo de toda la vida, los Rockets de Houston.

Hakeem Olajuwon se va de la NBA

Se despide como uno de los grandes jugadores de la historia Marcelino BenitoEFE HOUSTON.- Cuando un joven nigeriano de 17 años, sin tener ningún conocimiento de baloncesto, llegó a Houston para comenzar los estudios universitarios, nadie se pudo imaginar que, 22 años después, Hakeem “The Dream” Olajuwon iba a dejar un legado único en los […]

  • Se despide como uno de los
    grandes jugadores de la historia

Marcelino BenitoEFE

HOUSTON.- Cuando un joven nigeriano de 17 años, sin tener ningún conocimiento de baloncesto, llegó a Houston para comenzar los estudios universitarios, nadie se pudo imaginar que, 22 años después, Hakeem “The Dream” Olajuwon iba a dejar un legado único en los Rockets y la NBA.

Olajuwon, de 39 años, dijo su adiós definitivo a 18 temporadas de profesional, 17 con los Rockets y una con los Raptors de Toronto.

El escenario elegido el pasado viernes fue el Compaq Center, el mismo donde transformó a los Rockets de un equipo mediocre y perdedor a dos veces campeón de liga y con la clase para estar entre los mejores de la NBA.

Una lesión de espalda, que le obligaba a pasar por el quirófano, forzó a que Olajuwon, de 39 años, decidiese no cumplir los tres años más que le quedaban de contrato con los Raptors.

Olajuwon, que a los 15 años era una figura en su país jugando al fútbol y balonmano, participó por primera vez en un partido de baloncesto para ocupar el puesto de un compañero de colegio, y a partir de ese momento iba a nacer uno de los pivotes más grandes que habido en la historia de la NBA.

Su paso por la Universidad de Houston hizo que los Cougars alcanzasen por tres veces consecutivas la Final Four para perder las semifinales en 1982, y las respectivas finales en 1983 y 1984, pero Olajuwon se había establecido como el jugador más completo que iba a estar en el sorteo universitario.

GANADO AL AZAR

Los Rockets, que tuvieron la suerte de ganarle a los Trail Blazers de Portland los derechos de la primera selección en el sorteo universitario después de un lanzamiento de moneda, no dudaron ni un instante en elegir a Olajuwon como el jugador que iba a ser el que los transformase por completo.

También estaba en la lista Michael Jordan, pero que para entonces tenía todavía escondidas la mayoría de las esencias que luego lo iban a convertir en el jugador más grande de todos los tiempos. Y no sólo los Rockets lo dejaron pasar sino también los Trail Blazers, que prefirieron a otro pívot de muy triste recuerdo por sus lesiones, Sam Bowie.

El factor suerte y el destino iba a permitir que Jordan se fuese a Chicago, mientras que Olajuwon se quedó en Houston para comenzar a construir un legado único tanto en el aspecto profesional como personal y de clase dentro y fuera del campo.

Su llegada tuvo un impacto inmediato porque en la temporada de 1985-86 los Rockets con la otra “Torre Gemela”, Ralph Sampson, disputaban las Finales de la NBA contra los Celtics de Boston, que las ganaron por 4-2.

A partir de ese momento, la carrera de Olajuwon no fue más que de superación y entrega a la misión de llegar a ser cada día mejor profesional en una competición donde si estaban grandes estrellas de la clase de Magic Johnson, Larry Bird, Michael Jordan, Kareem Adbul-Jabbar, Patrick Ewing, Charles Barkley, Karl Malone, Isiah Thomas, David Robinson, entre otros.

Profesionales que elevaron el baloncesto de la NBA a lo más alto, sin que hasta el momento las nuevas generaciones hayan podido igualar en cantidad y calidad la que había en la década de los ochenta y principio de los noventa.

La clase e igualdad que se daba en la competición con las dinastías de los Lakers, Celtics, los “Bad Boys” de los Pistons de Detroit y la explosión del fenómeno Jordan y los Bulls, no permitieron que Olajuwon y los Rockets ganasen títulos, pero sí habían alcanzado el reconocimiento de estar entre la elite.

LLEGÓ SU OPORTUNIDAD

El destino y la decisión de Jordan de abandonar el baloncesto por dos temporadas consecutivas para jugar a béisbol profesional iba a permitir que Olajuwon tuviese su gran oportunidad de alcanzar el máximo de su potencial como profesional y en las temporadas de 1993-94 y 1994-95, sin el gran “Air” Jordan, los Rockets consiguieron los dos títulos consecutivos de liga.

“The Dream” había logrado su gran sueño como profesional, porque a nivel individual ya tenía todo en su poder y sólo necesitaba los títulos de campeones para establecer su legado y asegurarse un puesto en el Salón de la Fama.

Olajuwon, que en 1991 se convirtió al islamismo y añadió la “H” a su nombre original, también decidió en 1993 convertirse en ciudadano estadounidense para jugar en 1996 con el equipo de Estados Unidos en la Olimpíada de Atlanta 96 y ganar la medalla de oro.

ENTRE LOS MEJORES

El pívot de los Rockets fue elegido entre los 50 jugadores Más Grandes en la historia de la NBA, y sus estadísticas después de 18 años de profesional lo han colocado entre los mejores pívots del baloncesto profesional.

Olajuwon consiguió unos promedios de 21,8 puntos y 11,1 rebotes como profesional, a pesar que en la última temporada con los Raptors sólo fueron de 7,1 tantos y seis rebotes y logró ser el único profesional en ganar la misma temporada (1993-94), los premios de Jugador Más Valioso (MVP), Defensor del Año y MVP de las Finales.

Los 3,830 tapones que puso lo han dejado como el líder de todos los tiempos después de superar al legendario Abdul-Jabbar (3,189), ocupa el sexto lugar en robos de balón (2,162), pero es la mejor marca para un pívot; séptimo en el apartado de los puntos anotados (26,946) y undécimo en rebotes (13,748).  

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