Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
“Clonar” tarjetas de crédito extranjeras desde la recepción de los lujosos hoteles Holiday Inn e Intecontinental en Managua, fue el modo de operar que un grupo de nicaragüenses y extranjeros utilizó para comprar joyas, computadoras y realizar hasta una liposucción, lo cual ocasionó un perjuicio económico que asciende al millón de córdobas.
Fabricio Moisés Romero Reyes, Odalys Alonso Bosques (cubana), Douglas de Jesús Larios Martínez, Erick Valery García Chacón, Jerry Sandoval Delgado Salvatore (italiano) y Erwing Alberto Morales Romero (de nacionalidad norteamericana) era el grupo de expertos que estafaron al menos a diez extranjeros.
La denuncia fue interpuesta por empleados de la empresa de crédito Credomatic S.A., ante la Dirección de Investigaciones Criminales de la Policía Nacional, por los delitos de estafa y falsificación de documentos privados.
De acuerdo con la denuncia, Romero Reyes y García Chacón (nicaragüenses), mientras se desempeñaban como recepcionistas en ambos hoteles, tomaron las tarjetas de crédito con que los clientes de los hoteles realizaban los pagos por servicios, de las cuales copiaban las cintas magnéticas de cada tarjeta, a través de un aparato denominado skimmer.
El skimmer es del tamaño de un celular mediano por donde se pasa la banda magnética y luego traspasa los datos a una computadora que individualiza cada número de tarjeta. El fin del proceso es plasmar los datos en alto relieve en una tarjeta virgen, para posteriormente ser usadas.
Diecisiete tarjetas fueron usadas, entre éstas American Express y Visa Master Card, dándole preferencia a las tarjetas doradas y platino, debido a que no tienen límite de crédito.
Entre los gastos que realizó el grupo de estafadores está la compra de computadoras, accesorios para vehículos, joyas, e incluso uno de los recepcionistas se sometió a una intervención quirúrgica en la cual le practicaron una liposucción.
La administración de ambos hoteles se enteró de la situación anómala después que los turistas reclamaron que sus estados de cuenta reflejaron excesivos gastos.