- Demandan apoyo para continuar sus estudios de secundaria
Amalia Morales [email protected]
Las pancartas fueron sus voces. La gigantona con sus tambores los gritos de los alumnos sordos que protestaron ayer ante las instalaciones del Ministerio de Educación Cultura y Deportes (MECD) para reclamar una educación secundaria.
Ayer concluyeron las clases en la Escuela de Educación Especial “Melania Morales”. Por la tarde, los estudiantes del pabellón de sordos cerraron el año escolar con una marcha hasta el MECD, para saber si los alumnos que terminaron ayer la primaria podrán seguir en la escuela. Todo depende de la apertura de la escuela secundaria.
A la caminata convocada por la Asociación Nacional de Sordos de Nicaragua (Ansnic) se sumaron otros sordos que no han tenido la oportunidad de estudiar, padres de familia y discapacitados de otras organizaciones.
Alrededor de unas 300 personas que compartían la demanda de los adolescentes discapacitados recorrieron la Avenida Juan Pablo II, desde la Colonia del Periodista hasta el MECD, frente al Zumen.
En el país hay unos 2,000 sordos dentro de las 27 escuelas de educación especial, pero unos 10,000 nunca han estudiado, según cifras de Ansnic.
Y de los que ingresan al sistema escolar ninguno tiene más opción que cursar la primaria. Este año, en la capital, saldrán de ese nivel educativo alrededor de 60 muchachos, los cuales se niegan a quedarse sin escuela.
En estos dos últimos años, la Escuela “Melania Morales” creó un año de nivelación para retener a los alumnos sordos que ya habían culminado la primaria. Para el año próximo eso se elimina por orientación del MECD.
Las pancartas reclamaban que su educación es un derecho constitucional.
MECD: PREPARACIÓN DE DOCENTES EN DOS AÑOS
La viceministra del MECD, Miriam de Bandes, atendió a la comisión de sordos y acordó con ellos volver a reunirse en dos semanas, para ver qué posibilidades hay de que se preparen fuera del país los docentes que les impartirían clases.
Bandes estimó que la preparación de estos educadores, que impartirían secundaria a sordos, se llevaría por lo menos dos años.
Otra posibilidad más pronta, que no descartó la viceministra, sería la aprobación de plazas para docentes de la Escuela “Melania Morales”, que manejan el idioma de señas y están en proceso de profesionalización. Sin embargo, Bandes dijo que antes tendría que cerciorarse de que las docentes, en realidad, están capacitadas para esa empresa educativa.
Salomón García, un sordo de 31 años, recordó que por la falta de un colegio sólo llegó hasta quinto grado. Le hubiera gustado llegar hasta la universidad. En la actualidad trabaja como instructor de sordos en la Asociación.
Alumnos como Mauricio Ayapal, de 18 años, quieren alcanzar lo que Salomón no pudo: ir a la secundaria y… ¿por qué no a la universidad?
