- La ola fría ha obligado a la ciudadanía a abrigarse y protegerse, pero también ha incrementado las enfermedades respiratorias. La neblina cubre la ciudad al amanecer y al anochecer, y se registra una temperatura que oscila entre los 15 y 20 grados centígrados
Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]
Desde el fin de semana pasado, la ciudadanía de Jinotega viene experimentando una fuerte helada, acompañada de vientos huracanados, con temperaturas que oscilan entre los 15 y 20 grados centígrados, fundamentalmente en horas de la noche y la madrugada.
La ola fría ha provocado un incremento de las enfermedades respiratorias, tanto en niños como en adultos, según un reporte del Ministerio de Salud.
En la “Ciudad de las Bruma”, levantarse de madrugada o recorrer las calles por las noches se ha tornado un verdadero martirio.
Doña Guadalupe Chavarría, vivandera del mercado municipal, vive todo un suplicio en estos días, pues desde hace más de 10 años acostumbra levantarse a las cuatro de la madrugada para preparar el cafecito caliente que vende en la parada de buses.
RECORDANDO VIEJOS TIEMPOS
Para don Benito Zeledón, de 78 años, vecino del Barrio Sandino, “estos fríos le hacen recordar sus viejos tiempos, cuando esta ciudad era cubierta de neblina en las madrugadas, sobre todo cuando se acercaban los meses de diciembre y enero”,
A su juicio, en esa época, “la gente aún no despalaba como lo hace ahora”. Don Benito recuerda aquellos fríos endemoniados que provocaban que “al conversar con la gente hasta se desprendía humo de la boca y uno tiritaba”.
Pero en estos meses, la “Ciudad de las Brumas” es sacudida por la oleada fría. “Yo, ya no aguanto estos fríos y me está afectando mucho la artritis, por la noche mi señora tiene que ponerme calcetines y hasta con gorro de lana tengo que dormir, porque me afecta hasta los oídos, y no digamos para bañarme, eso sí que es un problema, los viejos ya no estamos para esto”, apuntó don Benito.
Por la baja temperatura, se observa muy poca gente en las calles, y los pocos que circulan se protegen con suéteres o abrigos, mientras las ciudadanía concilia el sueño arropada con varias sábanas o colchas.
Así que para esta época, los jinoteganos reciben con hospitalidad a los visitantes, con la sana recomendación de que traigan consigo su abrigo, bufanda, gorro, y cuanta indumentaria puedan para protegerse del penetrante frío.
PODRÍA AFECTAR LA RECOLECCIÓN DEL CAFÉ
El productor cafetalero Angel Siles Castro dijo a LA PRENSA que, en años pasados, los cortadores de café han abandonado sus labores por los fríos agudos, pues la gran mayoría llega de las zonas calientes, por lo que temen que ocurra lo mismo este año.
