- INJD y Conimoto se culpan de daños
Wilder Pérez R. [email protected]
Las condiciones actuales de la grama del outfield del Estadio Nacional, las que impiden se realicen juegos de béisbol en el mismo, han creado serias diferencias entre el director de Deportes, Roberto Urroz y la presidenta del motociclismo Kitty Monterrey.
Ambos lados se culpan por el retraso en el reacondicionamiento del campo de juego y hasta ahora no saben qué sucederá el día de la entrega oficial del mismo, porque consideran tener razones fuertes para reclamarse la demora.
Según Urroz, titular del Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes (INJD), la Confederación Nicaragüense de Motocross (Conimoto), presidida por Monterrey, incumplió con el contrato de entregar la grama igual que como la encontraron el 14 de noviembre, es decir, el jueves de la semana pasada.
No obstante, Monterrey reclamó que no pudieron entregar la grama en esa fecha porque “el INJD metió a una gente evangélica que llegó a arruinar todo el trabajo que veníamos haciendo, ahí ya no podemos hacer nada”.
Por su parte, Urroz declaró que “ellos se agarran de eso, pero no puede ser así porque el primer día los religiosos no penetraron al terreno porque estaban haciendo el trabajo de fuera”.
El director de Deportes, además, dijo lamentar no haber dejado claro el método que se utilizaría para transformar el outfield en una pista de supercross, ya que “en un inicio me dijeron que pondrían plywood sobre la grama porque así sería más rápido recuperarla y además no la dañaba tanto, pero luego vi que lo hicieron de otra manera al parecer más lenta y ya no había tiempo de corregir”.
Monterrey dijo que “jamás” hubo cambio de planes, y que “se utilizó ese método porque es el que nos recomendaron los expertos, porque con el plywood mata la grama, hay que usar plástico y es más caro”. Conimoto pagó más de 15 mil dólares en eso.
Urroz mantuvo que en todo caso los religiosos lo que pudieron provocar es un retraso de un día en el trabajo, pero no tuvieron contacto con el terreno antes del 14 de noviembre, día de la entrega.
FUTURO DIFÍCIL
En lo único que ambos coinciden es que el béisbol no tendrá problemas para entrar en acción el próximo fin de semana, ya que el infield quedó intacto.
Pero los puntos de vista continuarán encontrados porque Monterrey dejó clara su posición de que lo que retrasó la entrega del terreno fue la intervención de una actividad no deportiva, mientras que Urroz sustentó que el estadio fue facilitado a condición de entregar el terreno en buenas condiciones en 15 días.
“Entiendo que Urroz no tiene la experiencia necesaria, no planeó el tiempo que esto conllevaba, nunca habíamos tenido problemas porque siempre se daban 30 días para devolverlo”, destacó Monterrey.
Por su parte el funcionario dijo que “les di ese tiempo porque estaba en plena temporada de béisbol, ellos lo sabían, nos queda de experiencia, pero será difícil en un futuro prestarles el estadio para estos eventos sin que garanticen las prioridades para el béisbol, nos queda de experiencia”.