Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
Rafael Barraza, ex presidente del Banco Central de El Salvador, asegura que “la dolarización en la región es una alternativa y no una salvación”.
Barraza, quien participó con una conferencia en la celebración de la Décima Sesión del Seminario País de la Universidad Centroamericana (UCA) este lunes, dijo que “El Salvador prefirió para solidificar su economía formalizar el dólar como moneda de curso legal”.
Explicó que en su país la dolarización fue parte de un plan que se formuló para convertir la estabilidad que se tenía en algo más sólido, aspirando a mayor crecimiento económico. “Y eso pasaba por reducir las tasas de interés en los bancos y el riesgo de inversión”, señaló Barraza.
Asegura que en el caso de El Salvador, la dolarización es un hecho positivo, se ha logrado solidificar la economía, se ha mantenido la inflación baja, las tasas de interés son mucho más bajas y los plazos de crédito se han alargado mucho más.
El gobierno salvadoreño a partir del primero de enero del 2001 permite la circulación libre del dólar a una tasa de cambio de 8.75 colones por dólar.
A raíz de esto en el sistema financiero no existen depósitos en colones.
EL PAÍS HA TENIDO UN RESPIRO
A juicio de Barraza, la dolarización o integración monetaria, como también le llama, dio sus resultados a lo inmediato, las tasas de interés que se encontraban en ese entonces al 18 por ciento, hoy en día se ubican en un ocho por ciento.
Esto, a juicio del economista, ha permitido a El Salvador un “respiro, un alivio” ayudando a enfrentar la crisis de los precios del café, la desaceleración económica de los Estados Unidos y los dos terremotos de los cuales fue víctima este país.
De no haberse tomado esta decisión (dolarizar) la economía se hubiera visto desprotegida y no hubiese tenido un colchón en qué amortiguar la crisis. Por el contrario explica que la economía creció en un dos por ciento, aproximadamente.
Para Barraza, son requisitos para un país que quiere dolarizar su economía, el tener un sistema financiero sano, una economía estable, y poner las cuentas en orden.
“Antes de dolarizar, es necesario que el Banco Central tenga consigo las reservas internacionales suficientes para intercambiar el efectivo en circulación de moneda nacional”, explicó.
