- De vendedores a procesadores
María Antonia López M. [email protected]
Con el ánimo de hacer algo por su país, el nicaragüense Denis Wong, presidente de la empresa Delifrost, radicada en Costa Rica, ha visitado tres veces consecutivas el país con la intención de que los pequeños productores organizados se conviertan inicialmente en abastecedores de frutas.
Wong, es un caribeño que se trasladó a Managua para estudiar Administración de Empresas, luego se fue a vivir a California donde adquirió experiencia sobre el procesamiento de fruta congelada, hasta asociarse con unos norteamericanos e instalar la planta en Costa Rica donde actualmente opera.
El sistema de congelamiento empleado en Delifrost es denominado IQF, con un nivel de enfriamiento de 20 grados centígrados en menos de 10 minutos, con ello se prolonga la vida útil de la fruta.
Explicó que esa empresa ya tiene mercados establecidos en Estados Unidos, el Caribe y Japón.
Precisamente esa apertura es la que Wong pretende aprovechar con los productores nicaragüenses. La idea inicial es que un grupo de productores del departamento de Rivas, integrados en cooperativas, sea respaldado con semilla y asistencia técnica a fin de producir variedades solicitadas por esos países.
Una vez que los productores estén cultivando, la empresa Delifrost se haría cargo de comprar la producción y luego comercializarla bajo esa marca.
Pero Wong no descarta la posibilidad de que estos productores en algún momento puedan instalar su propia planta procesadora y abrirse hacia otros mercados.
Para lograr este fin, Wong ha sostenido reuniones con funcionarios del Fondo de Crédito Rural, quienes le manifestaron la posibilidad de respaldar a los productores mediante crédito para la compra de semilla.
Aunque Wong está consciente que mientras no haya un proceso de organización, con visión administrativa de las cooperativas de productores, este tipo de proyectos no va a tener los rendimientos esperados.
Actualmente en Nicaragua no existen plantas procesadoras de congelamiento para frutas ni vegetales, lo cual sería favorable para diversificar las exportaciones y abastecer el mercado local, en un claro interés de reducir las importaciones, estimó el empresario.
La instalación de una planta podría rondar en un millón 800 mil dólares, cuya inversión puede ser recuperable en poco tiempo, destacó.
