- Por celos un hombre fue asesinado atrozmente de 17 machetazos en diferentes partes del cuerpo
- Según una testigo, la mujer había abandonado al autor del hecho por que le daba mala vida
Elízabeth Romero [email protected]
La rivalidad que un hombre mantenía con otro, por su ex compañera de vida, le llevó a asesinarlo asestándole 17 machetazos en su humanidad, después que ambos discutieron como frecuentemente lo hacían cuando se encontraban en la calle.
El mismo autor de los machetazos César Antonio Guerrero Guerrero, de 54 años, confirmó que le quitó la vida a Mario Miguel Mendoza Mayorga, de 65 años, porque convivía con su ex mujer, Elba Salazar, de 40 años, con quien él había mantenido una relación de unos 23 años, pero hace siete meses lo había abandonado.
“Yo le di y le di…en el momento no lo pensé, pero estoy arrepentido porque soy un ciudadano con hijos y trabajador”, manifestó Guerrero Guerrero, quien alegó que en ese momento la cólera no le dejó reflexionar.
En su defensa dijo que le siguió asestando los machetazos a su víctima, porque “sabía que me iba a dominar a mí, tal vez, porque él es más grande”.
El detenido indicó que ambos peleaban en la calle cuando se encontraban porque su víctima siempre lo amenazaba con matarle. En la última ocasión, cuando se encontraron, el pasado lunes, Guerrero manifestó que su víctima lo apedreó por lo que se dirigió a su casa, sacó el machete y regresó al lugar donde éste realizaba labores de electricista.
“El se quiso correr, entonces yo le di. ¿dónde? no supe, entonces él pepenaba las piedras y me las tiraba, ya herido yo le seguí dando porque me podía dar”, es parte del relato del autor del asesinato atroz, quien guarda prisión en las celdas de la Policía de Tipitapa. Añadió que dejó de asestar los machetazos a su víctima “hasta que ya no quise. Se cayó él (al suelo), y yo me fui a mi casa”.
MALTRATABA A SU MUJER
Sin embargo, una vecina del lugar aseguró que Salazar se separó de Guerrero porque éste “le daba mala vida”.
Inicialmente, dijo la vecina, Elba Salazar era la cocinera en la casa de Mendoza, hasta donde llegaba Guerrero con sus enfermizos celos a agredirla. Según la mujer el caso fue ventilado en la Comisaría de la Mujer, pero “don Toño la celaba y no la dejaba en paz, la señora lo había dejado porque le daba mala vida”.
Posteriormente, cuando Salazar convivía con Mendoza Guerrero, la situación empeoró, según la vecina, lo cual la llevó a abandonar esa localidad.
“La puso loca, se fue hace días por enfermedad, por el martirio que le daba”, expresó la mujer.
ASESINATO ATROZ
El hecho, tipificado por la Policía de Tipitapa como asesinato atroz, ocurrió en Las Banderas, jurisdicción de Tipitapa, explicó el vocero de esa delegación policial, teniente Manuel Campos.
