Carlos Martínez Morán [email protected]
Un autobús de la ruta 123, que se dirigía a su terminal en el barrio San Judas, se introdujo violentamente en una vivienda y causó destrozos parciales.
El bus era conducido por Ervin Centeno, quien perdió el control sobre la máquina en una inesperada maniobra que realizó, supuestamente para evitar estrellarse contra una camioneta negra que arrancó a toda velocidad en sentido opuesto, invadiendo el carril contrario.
El hecho ocurrió a eso de las diez de la mañana de ayer, del Ceibón 2 cuadras abajo. La unidad, placas 085-040 y de color blanco, transportaba en ese momento a unos 20 pasajeros, en su mayoría estudiantes de secundaria.
“Nosotros íbamos tranquilos a la terminal y de repente la camioneta salió a toda velocidad haciendo zig zag. A Ervin no le quedó otra alternativa que cunetearse, pero perdió el control y se metió en la casa”, dijo el ayudante del bus, Mario Estrada Largaespada, quien quedó a cargo de la unidad debido a que el conductor huyó
Ninguno de los pasajeros del bus resultó lesionado en este accidente, sin embargo algunos dijeron sentirse asustados por el estruendo que se escuchó cuando el vehículo se estrelló contra el muro de la vivienda y derribó parte de su techo.
El dueño del inmueble, Jorge Rojas López, manifestó que antes del accidente sus hijos habían estado en el lugar de la casa que fue invadido por la parte delantera del autobús.
“Si ellos hubiesen permanecido en ese lugar en mi casa en este momento habría una tragedia por la irresponsabilidad de estos buseros que siempre viajan a toda velocidad por esta calle”, indicó el dueño del inmueble.
Aseguró que el accidente se produjo porque los conductores de buses pasan a toda velocidad con sus unidades, sin importarles que por esa calle trafica mucha gente, en su mayoría niños y estudiantes.
Los vecinos aseguran que han advertido del problema a los conductores de buses, pero estos más bien se burlan de la gente.
