LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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14
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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Julio Juárez en el momento cumbre de su historia como monticulista es cargado por aficionados que invadieron el Estadio Nacional para festejar la victoria ante Cuba. (LA PRENSA/Archivo)

Aquel mundial que nos atrapó en 1972

Un gran torneo, un gran equipo, una gran afición Edgard Tijerino M. [email protected] Lo que hace 30 años fue un presente fascinante, es hoy un recuerdo grandioso consecuencia de un esfuerzo poético, una voluntad capaz de mover montañas y un crecimiento de ribetes espectaculares. Ese Mundial de 1972, histórico, inolvidable, concretado por el empeño sin […]

  • Un gran torneo, un gran equipo, una gran afición

Edgard Tijerino M. [email protected]

Lo que hace 30 años fue un presente fascinante, es hoy un recuerdo grandioso consecuencia de un esfuerzo poético, una voluntad capaz de mover montañas y un crecimiento de ribetes espectaculares.

Ese Mundial de 1972, histórico, inolvidable, concretado por el empeño sin límites de un luchador incansable y un soñador incurable, ha sido lo más grande de todos los tiempos como evento deportivo en el terruño.

¡Qué expectación, amigos! Todos nos sentíamos uniformados, con los spikes puestos y nuestros corazones tan agitados como el de Ulises frente al Cíclope, o el de Leónidas en las Termópilas.

QUÉ MUNDIAL, SEÑORES

¿Cómo olvidar aquellos impresionantes llenos provocados por los duelos de Nicaragua con Japón, Estados Unidos y Cuba, cuando el público terminó acomodándose en el techo y en las torres? ¿Cómo borrar la imagen de ese estadio reacondicionado fantasiosamente? ¿Cómo no recordar ese equipo con alma de querube, inspiración divina y proyecciones insospechadas, que fue capaz registrar una actuación cumbre? ¿Cómo no volver a emocionarnos como David después de haber derribado a Goliat, pensando en aquel staff impresionante?

¿Por qué un Mundial grandioso? Sencillo, porque fue un torneo de marcas asombrosas, porque mostró lo que llegaría a ser el béisbol asiático, porque el público se desbordó como nunca antes dando a la vez una lección de pasión y equilibrio, porque aquí estuvo el inmortal Roberto Clemente, porque el fenomenal equipo cubano tuvo que ir a fondo para vencer a Japón y Estados Unidos, porque Nicaragua le ganó a Cuba en un duelo para disfrute de todas las edades, porque se vieron tres juegos sin hit ni carrera la misma noche y a la misma hora, porque vimos como se retiraba de la colina un pitcher que estaba a punto de bordar un Juego Perfecto para enviarlo a acostarse (caso José Antonio Huelga). En fin, porque en la larga cabalgata de partidos y más partidos viajamos constantemente de la emoción al suspenso, de la alegría a la pena y de la fiesta al drama.

LA CAMPAÑA NICA

La cifra récord de 16 equipos nos obligaba a 15 juegos, y el primer reto fue enfrentar a Brasil sin Pelé y sin Garrincha… El manager Argelio Córdoba no necesitó recurrir a la asesoría de Tony Castaño para enviar a Julio Juárez a la trinchera. “Para el primer juego, tu mejor hombre”, dijo “El Brujo”… Juárez respondió atravesando sin dificultades ocho entradas con ventaja de 3-0, pero en el noveno, Brasil llenó las bases con tres hits, y frente a la amenaza todos nos alteranos… Fue necesario el ingreso de Antonio Herradora y Antonio Chévez, bravos y efectivos, para garantizar la victoria… Ernesto López y Calixto Vargas conectaron dos hits por cabeza.

LACAYO AL RESCATE

Frente a Italia, Aubrey Taylor llegó desajustado y se metió en problemas golpeando a un adversario y cediendo dos boletos en el primer inning, agregando otro golpe y su tercer pasaporte en el segundo. Argelio, decidió retirarlo en el segundo y trajo a Sergio Lacayo, uno de los “pura-sangre”… Lacayo entró con el marcador adverso 1-0, pero atornilló en cinco hits a los italianos en el resto de la ruta, en tanto el bateo nica entraba en calor para fabricar una victoria rotunda por 7-1… César Jarquín bateó de 3-3 y Vicente de 2-2 en esa arremetida.

CALIXTO ENCENDIDO

Continuamos contra Dominicana con Antonio Chévez en la cresta de la ola… El joven tirador derecho supo distribuir nueve hits admitiendo sólo una carrera, mientras la artillería nica, enfurecida, disparaba 21 para anotar 11 veces… Calixto con cinco hits en cinco turnos, se instaló en la cima de los bateadores con 800 puntos, consecuencia de 8 cohetes en 10 turnos… Nicaragua logró vengarse así de Juan Melo, el mismo que había vencido a los pinoleros en el choque decisivo del Torneo de la Amistad en 1971.

UN HUESO DURO

Sorpresivamente, El Salvador resultó un difícil rival para los nicas. Aubrey Taylor tuvo que trabajar sin errores, lo rigurosamente ajustado, para superar al zurdo Mario Flores en un preocupante duelo 2-0… Con tres hits, César Jarquín fue lo mejor de nuestro ataque.

ELECTRIZANTE

Nicaragua le ganó a Puerto Rico 2-1 en extra-inning con un batazo oportuno y corring espectacular de Julio Cuarezma, más un remate notable de Angel Dávila, mientras 20 mil aficionados estaban al borde del infarto. Con el juego 1-1 y Luis Torres, el pitcher zurdo de un excelente control fuera del escenario, Cuarezmita bateó cañonazo entre right-center y voló en los senderos. El relevo de los jardines fue confuso y Cuarezma siguió hasta home con la carrera que le dio ventaja a Nicaragua 2-1… En el cierre, Puerto Rico llenó las bases y Argelio retiró a Chévez llamando al veterano Angel Dávila para que tratara de sacar el último out y liquidar el peligro. Con el conteo en 3 y 2, Luis Ramos estaba al bate y un escalofrío recorría nuestras espaldas. Vino el lanzamiento y Ramos conectó un roletazo al short ahogado en el guante de Jarquín para consumar el out final y quinto triunfo nica sin derrota. Por Nicaragua abrió Denis quien tiró hasta el octavo, siguió Herradora y detrás Lacayo, Chévez y Dávila.

OTROS DOS TRIUNFOS

Bonard Luzey lanzó cómodamente frente a los inexpertos alemanes y Nicaragua se impuso por cifras aplastantes de 17-1 con Rafael Obando impulsando tres carreras… Al día siguiente, Sergio Lacayo blanqueó 4-0 a China con pitcheo de tres hits, y Calixto Vargas bateando dos cohetes en la hora buena.

SE CORTÓ LA INSPIRACIÓN

Invictos en siete juegos, los nicas se fajaron con Japón ante un lleno increíble. El derecho Kojiro Ikegaya sólo permitió dos hits en el primer inning en su única dificultad, y después congeló todos los bates ponchando a 15 en un alarde de eficacia en siete entradas y dos tercios… Fue la pieza clave de una victoria por 2-0. El zurdo Zengo Ikeda, completó la blanqueada. Valeriano Mairena y Pedro Selva conectaron los dos únicos hits nicas y en pitcheo, Denis Martínez abrió y perdió, seguido de Antonio Chévez, Angel Dávila y Aubrey Taylor.

OTRO PROBLEMA

Nicaragua reaccionó a esta primera caída ganándole 6-3 a los batalladores canadienses en 10 entradas. Argelio, provocando que Canadá colocará a 5 zurdos en el line-up, abrió con Bonard Luzey que sólo enfrentó a un hombre… De inmediato entró Herradora, que se sostuvo un buen rato, cerrando el juego Lacayo, quien lo ganó.

VIEJO SUFRIMIENTO

La historia de los duelos Panamá-Nicaragua está graficada por angustias y contragolpes. Cada batalla es impredecible, como la que libraron Napoleón y Wellington… Los nicas se impusieron 3-2 para apuntarse su novena victoria con Julio Juárez en la loma y Calixto manteniéndose como líder de bateo con 560… Se produjo una gran discusión en el segundo inning, cuando con Emilio Castro circulando sin out, un elevado de Francisco Gutiérrez que pareció caer en la raya de cal de primera, fue sentenciado faul… Por Panamá perdió su “as” Ronaldo Montero.

SUDOR Y LÁGRIMAS

Eso hubiera dicho Churchill del juego Nicaragua-EE.UU… Una base por bolas del zurdo Herradora a Jeff Malinoff con casa llena en el décimo inning, le permitió a Estados Unidos vencer 4-3 en un partido super-peleado que mantuvo en vilo a la gigantesca clientela. Nicaragua empató 3-3 en el octavo, pero los norteamericanos presionaron y ganaron en recorrido extra con pitcheo combinado de Rubén García, Baumiller y Jay Smith. Por Nicaragua tiraron Denis Martínez, Taylor, Chévez y Herradora. Perdió Chévez.

TOMANDO AIRE

Con dos derrotas, Nicaragua pasó apuros un buen rato antes de vencer a Guatemala 8-4. Abrió y ganó Aubrey Taylor y le siguieron Denis, Chévez y Lacayo… En el siguiente juego contra Honduras, Antonio Chávez ponchó a 10 en lo que fue un confortable triunfo por 9-1… Al día siguiente Denis Martínez por poco deja sin hit a Costa Rica en victoria de 9-0 y la tropa pinolera quedó con balance de 12-2.

EL GRAN IMPACTO

En el cierre, Nicaragua consiguió una victoria espectacular de 2-0 sobre el campeón Cuba con pitcheo cerebral de Julio Juárez y un jonrón de Vicente contra el “as” José Antonio Huelga. Tal resultado, golpeó el monstruoso orgullo de los cubanos que permanecían invictos con 14-0… Nicaragua comenzó ganando 1-0 en el primer inning, aprovechando un error del antesalista Urbano González. Hit de Pedro Selva estableció la diferencia muy temprano… El coloso de concreto con más de 25 mil adentro, se estremeció con el jonrón de Vicente en el cuarto inning, sobre una curva hacia debajo de ese gran pitcher que siempre fue José Antonio Huelga… Cuando cayó el telón con Jarquín atrapando la línea candente de Urbano González para realizar un doble play, todos queríamos quedarnos por siempre en el Estadio.

Han pasado 30 años, y el recuerdo de ese torneo ha cobrado nuevos y más sutiles destellos… Desde que Andrés Castro acertó la cabeza del filibustero, ese ha sido el más emocionante evento deportivo que hemos disfrutado en el terruño.

LOS RÉCORDS

Las 42 blanqueadas propinadas en ese Mundial, constituyen un hecho sin precedentes, muy difíciles de superar. Anteriormente, el récord era de 18… Los pitcheres de Japón trabajaron 109 entradas consecutivas sin permitir carreras limpias.

Se logró la hazaña de construir tres juegos de no hit no run, en la misma noche. La fecha histórica fue el viernes 17 de noviembre.

El récord de 25 hits implantado por el nicaragüense Bert Bradford en el Mundial de México en 1951, fue superado por Wilfredo Sánchez con un total de 29 imparables. Wilfredo también borró la cifra de 21 carreras anotadas impuesta por Sotero Ortiz, de Puerto Rico en 1951, al cruzar 22 veces el plato.

El cubano Armando Capiró empató la marca de su compatriota Juan Izaguirre de 21 carreras impulsadas. Masaru Oba el campeón bate del certamen con .415, implantó nueva marca de bases robadas con 14, mientras Brasil con 20 robos en un solo juego, establecía una marca muy difícil de batir.

Las 101 carreras empujadas por un equipo en una sola serie, que mantenía Cuba desde 1961, fue roto por los mismos cubanos quienes totalizaron 125 carreras impulsadas. Cuba impuso nuevo récord de dobletes con 35, dejando a tras la antigua marca de 26.

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