Miles de evangélicos colman Plaza de la Fe

Evento costó más de 100 mil dólares, dicen organizadores Arturo Mcfields Yescas y Emiliano Chamorronacionales@laprensa.com.ni Una caravana interminable de buses amarillos surcó la Carretera Norte la tarde de ayer. Durante casi una hora, decenas de vehículos poblados de gente congestionaron el tráfico en esa vía. Miles de personas, humildes en su mayoría, se desplazaron hasta […]

El Pastor Augusto César Marenco intercedió por los enfermos que colmaron la Plaza de la Fe en busca de un milagro.

  • Evento costó más de 100 mil dólares, dicen organizadores

Arturo Mcfields Yescas y Emiliano Chamorronacionales@laprensa.com.ni

Una caravana interminable de buses amarillos surcó la Carretera Norte la tarde de ayer. Durante casi una hora, decenas de vehículos poblados de gente congestionaron el tráfico en esa vía.

Miles de personas, humildes en su mayoría, se desplazaron hasta la Plaza de la Fe. A diferencia de otros domingos, este fue un día bullicioso, lleno de colorido, de cantos, de risas y de fiesta. El acto religioso no sólo fue movido por la fe, sino también por una gigantesca organización de evangélicos, que desde hace 10 años vienen edificando lo que llaman “la primer mega-iglesia del país”.

Diana Castro, una de las participantes en la marcha, dijo que ayer había ayunado, y que desde hace varias semanas venía orando en busca de un milagro de sanidad para Jorge, uno de sus hijos menores, que padece de asma y que más de una vez ha estado a punto de llegar a la misma muerte.

“Vine por un milagro. No creo en el hombre, le creo a Dios pero tengo fe que Dios usa a algunas personas para hacer milagros y sanidades, además mi hermana lleva 3 meses sin conseguir trabajo y confío que Dios tiene la respuesta”, dijo Castro.

Una gran cantidad de buses fueron contratados por la Iglesia Apostolar Centro Cristiano que preside el reverendo Augusto César Marenco, quien considera que la clave del crecimiento de su congregación se debe al trabajo que realizan casa por casa.

“La clave de nuestro éxito ha sido dejar que actúe el Espíritu Santo, no los hombres, también está la forma de trabajo de crecimiento, trabajamos con la familia que es la base de la sociedad y también buscamos el involucramiento de los líderes en un sacerdocio. No tenemos diferencias de clases, todos somos hijos de un solo Dios, que está sanando las almas porque tiene grandes propósitos para este país”, señaló Marenco.

Exhortó a los políticos, a los magistrados y jueces de la Corte Suprema de Justicia, a ser dignos representante del pueblo para aplicar la justicia. “Ustedes, funcionarios, en sus cargos tienen la obligación moral de trabajar por su pueblo. Hay que congraciarse con Dios, no con el hombre. Dios les tiene una recompensa eterna, sean funcionarios honestos y decididos para aplicar la justicia sin compromisos mezquinos”, exclamó Marenco.

ASISTIO EL DIPUTADO DEL VOTO 47

En el acto evangélico fue notoria la presencia de los diputados Tomás Borge, Felícita Zeledón, Leonel Wilson y Mariano Suárez, quien este jueves se convirtiera en el voto decisivo para el desafuero del ex presidente Arnoldo Alemán. Además, estuvo presente la judicial Juana Méndez, y el vicealcalde de Managua, Evert Cárcamo.

El diputado Mariano Suárez reiteró que su voto fue por la estabilidad de Nicaragua, sin intereses personales ni partidarios. Dijo que no le importa que sus colegas de Camino Cristiano lo calificaran de Judas. “Dios me guió a hacer lo correcto. No me arrepiento, lo más importante es que el pueblo de Nicaragua encuentre soluciones de estabilidad para el bien de los nicaragüenses”, dijo el diputado.

Méndez destacó la unidad de todos los nicaragüense para buscar la estabilidad del país. “No importa la religión que uno profese, lo más importante es que se estén buscando los mecanismos para encontrar soluciones viables a la crisis del país”. Enfatizó que su presencia a la actividad evangélica la aprovechó para orar por Nicaragua.

OSORNO LES FALLO

“No sólo Osorno, muchos evangélicos que se han metido en política han fallado. Creo que no importa si es evangélico o católico, lo que se necesita es gente que pueda ayudar al país”, puntualizó el reverendo Augusto César Marenco.  

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