- Como de costumbre, otro año fabuloso
Edgard Tijerino M. [email protected]
Como siempre ocurre al revisar el accionar de los superastros luego de haber atravesado otro agitado año en el deporte, la indestructible y siempre actualizada pregunta, ¿cuál es el límite de la capacidad humana?, continúa golpeando nuestras narices.
No vimos un bateador de 80 jonrones, ni “lo mejor” de Ronaldo, ni un Brasil deslumbrante, ni la Serie Mundial Ángeles-Gigantes admitió comparación con Yanquis-Arizona, pero, pese al desvanecimiento de Mike Tyson, al retiro de Félix Trinidad, a lo predecible del Mundial de Fórmula Uno y del Tour de Francia, y también a la aplastante superioridad de los Lakers, esa fábrica de asombros que es el deporte, continuó funcionando eficazmente, alterando nuestro sistema nervioso y catapultándonos hacia un arco iris de emociones.
Qué bueno es sentirnos caminando entre héroes y hazañas comprobando que el mundo del deporte sigue siendo redondo y sus impactos nos llegan en caja cuadrada.
BRINDEMOS POR BRASIL
¿Qué es más grande y poético que una Copa del Mundo de Fútbol?… Nada, ni siquiera los Juegos Olímpicos… Después de clasificar cojeando y sangrando, obviamente Brasil no estaba entre los favoritos. Todas las miradas eran para Francia, Argentina e Italia, que fueron decapitados, y en medio del alboroto provocado por los avances de Turquía, Corea y Japón, Brasil se proyectó hacia la final enfrentando a una resurgente Alemania, para ganar su quinta Copa sin ceder un punto… Okey, no fue Brasil un equipo fuera de serie, pero supo juntar los recursos necesarios para sacarle el máximo provecho a su inspiración divina y seductora como diría el poeta.
EL FENÓMENO, RESUCITA
No había seguridad de contar con Ronaldo y el mundo entero lo lamentaba sumergido en esa terrible incertidumbre. Finalmente, contra reloj, el hombre de las 11 lesiones recibió el visto bueno y salió de la Lámpara de Aladino para hacer algo de magia y convertirse en la figura cumbre de la Copa más allá del nombramiento de Oliver Kahn… Sus ocho goles, su facilidad para desequilibrar, su precisión en las entregas, su incidencia espectacular, lo hicieron regresar al estrellato… Más adelante, volvió a paralizar el planeta debutando con el Real Madrid.
BONDS Y PONCE DE LEÓN
¿Cuándo comienzas a envejecer?… Rumbo a los 39 años, después de una temporada fantasiosa de 73 jonrones en el 2001, Barry Bonds, el sensacional artillero de los Gigantes, fue lo asombrosamente efectivo a la orilla de 198 bases por bolas, y tomando los riesgos de quien ve venir hacia él pocos strikes, consiguió su primer cetro de bateo con 370 puntos, empujó a los Gigantes a la postemporada y casi los hace ganar la Serie Mundial en un octubre resplandeciente… Como si necesitará “algo más”, aseguró su quinto título como Mas Valioso de la Liga Nacional… Bonds tiene que ser sometido a una investigación, no de doping, sino para averiguar si encontró la famosa Fuente de la Juventud y se bañó, algo que no pudo lograr Ponce de León.
ESE ZURDO MATA-FIERAS
Otro caso de consistencia difícilmente comparable fue el de Randy Johnson, el temible zurdo de Arizona, quien superó a Curt Schilling en una cerrada batalla para ganar su quinto premio Cy Young y cuarto consecutivo a los 39 años… El fiero pistolero de los Cascabeles no dejó títere con cabeza mientras se apoderaba de la Triple Corona que certifica la excelencia en el pitcheo…
Lamentablemente, víctima del más grande asalto a mano armada de los últimos tiempos, Pedro Martínez fue sacado de esta lista por los expertos que le sacaron del bolsillo su cuarto Cy Young, a una edad en la que Randy sólo tenía uno.
LOS ÁNGELES, MILAGROSOS
Por segunda vez en la historia, un equipo que no gana su división como los Marlins de 1997, se proyecta como un ganador de la Serie Mundial… El milagro fue dibujado con un pincel tan magistral como el de Dalí, por los Ángeles de Anaheim, que eliminaron a los todopoderosos Yanquis, saltaron sobre Minnesota y se salieron el ataúd para arrebatarles el Clásico de octubre a los Gigantes de San Francisco… No fue una gran Serie pero el esfuerzo combinado de Darrin Erstad, Troy Glaus, Garret Anderson y resto de la tropa dirigida por Mike Scioscia, fue debidamente apreciado.
OSCAR REGRESA Y MATA
Lo mejor en boxeo, fue la brillantísima victoria de Oscar de la Hoya sobre Fernando Vargas… Asustado en el propio inicio del combate, De la Hoya, muy bien afilado, siempre temerario, lleno de bravura y fajándose como Ulises, se volcó sobre Vargas electrizando a millones de televidentes y por supuesto, a los que estábamos en las butacas del palco de prensa. Así edificó —como si fuera Fidias trabajando el Partenón griego— una victoria laboriosa y categórica, que lo hizo lucir más grande… Vargas fue un exigente rival, pero Oscar se excedió.
FORREST, BORRA A MOSLEY
Quienes creíamos que sólo un producto de la fantasía podría derrotar a Shane Mosley, nos hundimos observando dos veces en este año, como Vernon Forrest, el próximo rival de Ricardo Mayorga, borrraba del cuadrilátero al más difícil adversario que ha tenido Oscar de la Hoya en su fulgurante carrera… Dueño de una estupenda estura, excelente longitud de brazos, suficiente flexibilidad y la necesaria sabiduría para aplicar variantes, Forrest tomó un lugar en la cúpula del boxeo actual.
LEWIS, MATA A TYSON
No hubo pelea entre Mike Tyson y Lennox Lewis… Aquello fue unilateral con Tyson navegando dramáticamente en la inutilidad frente a una faena de orejas y rabo realizada por Lennox Lewis en batalla por el cinturón de todos los pesos… Nada que discutir amigos.
El final llegó en el octavo asalto, pero pudo haber ocurrido antes… Fue tal el desequilibrio que no logramos averiguar ¿qué tan grande es el corazón de Lewis?, y esa duda continúa flotando alrededor del púgil británico… La posibilidad de un resurgimiento de Tyson, en ningún momento tomó forma a lo largo del combate.
EL EXTRATERRESTRE
Ciertamente, Lance Armstrong demostró ser un atleta de otra galaxia. Dice Carlos Arribas que su lema, adoptado tras superar un cáncer con metástasis, es “vive el día”, y así, continuó dejando al mundo con la boca abierta al ganar su quinto Tour de Francia con una comodidad hasta cierto punto escalofriante… Fue un trabajo metódico, ejecutado con regla y compás, con cálculos de desgaste, variaciones de presión, bombeos del corazón… Todo perfecto hasta dejar sin aliento a sus rivales… Un sobreviviente del cáncer, es desde ahora, favorito para ganar el Tour del 2003. Pueden atreverse a ponerle sello.
SCHUMI, IMPLACABLE
¿Hasta dónde pretende proyectarse como el Superman de la Fórmula Uno el alemán Michael Schumacher? Siempre estuvo en el podio y fue el resonante triunfador en 11 de las 17 carreras con cinco segundos lugares y un tercero… Ese dominio no tiene precedentes y difícilmente podrá ser repetido o atacado por otro piloto, a menos que resucitaran Fangio y Senna y corrieran para Ferrari… En estos momentos, con todos estupefactos, se contempla la posibilidad de proponer cambios drásticos que impidan otro atropellamiento de Schumacher en el 2003.
LOS LAKERS OTRA VEZ
En la NBA, cada vez más competitiva desde el último retiro de Jordan, obtener el título por tres años consecutivos, se considera improbable, pero los Lakers lo hicieron, apoyándose en el poder devastador de Shaquille O’Neal y la deslumbrante versatilidad de Kobe Bryant… Barrieron con los Nets de Nueva Jersey en la final, provocando escalofríos en un alarde impresionante… Eso sí, pese a sus dos ases, no pudieron impedir que Tim Duncan se coronara como Más Valioso.
LA NUEVA FLECHA
En 1988, con ayuda del estanozolol, Ben Jonson detuvo los cronómetros en 9 segundos con 79 centésimas en los 100 metros… El registro, por supuesto, fue desconocido. Años después, en este nuevo siglo, Maurice Greene lo oficializó obligándonos a rascarnos la cabeza, y pensamos: ¿Podrá repetirlo?… Nah, dijimos… Pero este año, Tim Montgomery, tumbó esa marca estableciendo un tiempo de 9 segundos con 78 centésimas, haciéndonos ver que buscar el límite de la capacidad humana, sigue siendo un atractivo reto.
Amigos, qué bueno es sentirnos moviéndonos en zigzag entre héroes y hazañas comprobando que el mundo del deporte sigue siendo redondo y que sus impactos nos llegan en cajas cuadradas.
OTROS CASOS
El dominio de la mejicana Ana Guevara en el Grand Prix de Atletismo en todas las pruebas de 400 metros, merece párrafo aparte. Impresionante comportamiento visto desde cualquier ángulo
En tenis, Serena Williams ganando tres torneos Grand Slam y Leyton Hewitt alcanzando la cima en varones, se llevaron las más grandes ovaciones, sin olvidar que Pete Sampras ganó el Open USA a su viejo y feroz rival, André Agassi.
Mickey Ward derrotó a Arturo Gatti en la más salvaje pelea del año, en tanto Marco Antonio Barrera, en medio de polémicas, superó a Erick Morales… Se retiró “Finito” López.
En motos, el italiano Valentino Rossi ganó la categoría reina ofreciendo un show inolvidable.
Shawn Green, de los Dodgers, conectó 4 jonrones en un juego y Derek Lowe lanzó un no hitter, en tanto Ozzie Smith aterrizaba en el Salón de la Fama.
