Abdías Ezequiel Díaz Sequeira
Silencio… Soledad, eso es lo que queda después de ti
soledad eterna, es lo que queda después de ti.
Y qué decir y qué reclamar
no tienes la culpa de que este tonto
se haya enamorado de ti.
Nada me sale bien, quiero sacarte de mi mente y lo único que hago es pensar
en ti.
Siento que cada día que pasa te quiero más y más,
tanto así que hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Tu amistad…
Para que si yo a ti te amo.
Tu cariño, para que si yo a ti te adoro.
Silencio y soledad, sólo eso…
Sólo eso tengo cuando no estás aquí.
Vacío, así está mi corazón sin tu amor.
Ayúdame… Dios.
Qué puedo hacer para ganarme un pedacito de su corazón,
una sonrisa de la vida.
No sabes qué difícil es,
mirarla así tan bella, tan cerca pero lejos de su corazón.
No sabes que difícil es,
Mirarla a los ojos sin poder decirle te amo.
Saber que está ahí y no poder…
Saber que es… mi amiga.
No sabes qué difícil es,
verla día a día, ver cómo le aman
y yo aquí resignado a verte ser feliz.
Tu amigo no quiero ser, quiero ser el ángel de tus sueños.
Qué culpa tienes de que este tonto se hay enamorado de ti.
Qué culpa tienes de que este tonto sueñe a diario contigo.
Cada día que pasa me enamoro más de ti.
Cada día que pasa te siento más lejos de ti.
Y es que sólo en sueños te tengo.
Donde quiera que vaya ahí está tu imagen
nadando en mi mente.
No sé qué me gusta de ti…
Son esos ojos tan esbeltos que me hipnotizan,
es esa sonrisa que inspira ternura y felicidad.
Maldita seas, eres mi amiga.
Tan sólo quisiera que me pudieras querer.
Quisiera ser el sol para iluminarte.
Quisiera ser el agua que recorre tu cuerpo
para conocer cada rincón de ti.
Quisiera ser tu Dios, para cumplirte todos tus deseos.
Y quién iba a pensar que por ti amiga
sería capaz de cambiar mi vida
por tan sólo tener un ladito de tu luz.
Y quien iba decir que por ti amiga llegaría a conocer
el verdadero amor, y… sé que tan sólo es una ilusión.
Sé que sólo en sueños te tendré.
Sé que sólo soy tu amigo.
Sé que lo único que puedo hacer es admirar tu belleza.
Y qué importa la vida, si lo único que quiero es tenerte.
Y qué importan los sueños si el mío eres tú.
Y que importa la gloria si la mía eres tú.
No… no quiero tu amistad,
quiero tu corazón, tu amor.
No, no quiero el cielo, no quiero la gloria,
lo único que quiero es tu amor.
No, no. Dejar de pensar en ti,
es dejar de respirar, es dejar de existir.
No, no. Olvidarme de ti,
es desvanecerme en la nada.
No, no. Dejar de soñarte,
es desvanecerme en la eterna y fría soledad.
Y qué hacer y qué decir si toda la maldita culpa la tengo yo
por enamorarme de ti.
Por favor créeme que mi ser es sólo para ti.
No sé cómo sucedió, sólo sé que desperté
y lo único que quería era verte,
decirte lo que siento, lo que haces cuando me ves.
Desperté y lo único que quería hacer es decirte que te amo.
Y lo único que ago es cerrar mis ojos
y soñar que soy tu ilusión como tú lo eres de mí.
Sólo sé que en cada pensamiento mío estás tú.
No, no soy perfecto pero te amo.
Sólo me queda sentarme a admirar lo bella que eres, la forma en que ríes, en
tu forma de ser que inspira confianza, seguridad, ternura y felicidad.
Maldita seas, eres mi amiga.
Y yo me equivoqué, me enamoré de ti,
me acostumbré a tus caricias, me aferré a ti,
a tu belleza, a tu amistad.
Maldita seas, soy un idiota me enamoré de ti.
Y no, no quiero tu amistad, quiero tu amor.
Sabes… soñar con tigo,
Es mi anhelo cada noche.
Verte día a día,
es mi eterno anhelo.
Sabes eres esa princesita con la que siempre he soñado, esa de ojos esbeltos,
esa de bella y tierna sonrisa.
Llevas en ti el ser más amable y cariñoso,
eres la princesa que me visita noche a noche en sueños.
Eres la mujer a quien siempre he soñado amar.