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Jennifer López de Cenicienta a Princesa

Para Jennifer López los tiempos de cenicienta terminaron. Ahora su vida está llena de triunfos. En el 2002 se consolidó como la latina más influyente en la meca del cine y la música… Y en el amor consiguió conquistar el corazón de uno de los galanes más codiciados de Hollywood. Fabián W. Waintal Después de […]

  • Para Jennifer López los tiempos de cenicienta terminaron. Ahora su vida está llena de triunfos. En el 2002 se consolidó como la latina más influyente en la meca del cine y la música… Y en el amor consiguió conquistar el corazón de uno de los galanes más codiciados de Hollywood.

Fabián W. Waintal

Después de escuchar hablar tanto sobre el noviazgo de Jennifer López y Ben Affleck, es imposible encontrarla a ella, sin sacar la vista del anillo de compromiso con un enorme diamante rosado ‘Harry Winston’ que tan bien luce, en la mano, haciendo juego con otro par de aros de diamantes aunque “los aros me los compré yo” aclara enseguida J.Lo “Me costó un año decidirme a comprármelos”.

Los ojos le brillan tanto como los diamantes. La sonrisa es diferente. Y la alegría va mucho más allá de una nueva película (Maid in Manhattan), un nuevo disco (‘This Is Me… Then’), nuevo restaurante (Madre’s) y nuevo perfume (Glow). Se nota que está enamorada… Y es obvio que consiguió su Príncipe Azul.

Apasionada por los cuentos de hadas, ella misma cuenta que a los cinco años coloreaba su favorito libro de Cenicienta, que para nada imaginaba rubia. El concepto de Princesa, para Jennifer siempre fue diferente “Yo imaginaba una Cenicienta con cabello oscuro y ojos azules” comenta hoy, recordando una soñada fantasía “me encantaba ser la chica que parecía que no iba a conseguir su Príncipe, pero terminaba con él. Y como yo tenía el cabello negro, igual tenía que tenerlo Cenicienta. Siempre me gustaron los cuentos de hadas, incluso en mi época de adolescente”.

¿Por qué cree que las mujeres se ilusionan tanto con el cuento de Cenicienta?

Porque todas queremos ser reinas o princesas.

¿También Jennifer López?

Por supuesto. Es tan linda la fantasía de tener un príncipe grandioso o un rey que te ame y haga cualquier cosa por una, con un gran palacio donde vivir felices para siempre… Es bueno soñar. Si no sueñas, no hay razón para vivir. Tenemos que querer algo, ya sea amor, trabajo o aspiración. Esos son los sueños y sin ellos, la vida no tiene sentido vivirla. Yo cumplí mucho de lo que quería y todavía sigo soñando.

¿Sintió alguna vez que había cumplido el mismo sueño de Cenicienta, en la realidad?

La noche que fui a los Oscares. Tenía un traje de gala negro y me sentí una princesa. Fui sola porque no estaba saliendo con nadie. Y me sentí Cenicienta porque había pasado de los trapos a la riqueza y había conseguido el vestido para ir a la gran fiesta. Pero de verdad, esa noche sentí por primera vez que era Cenicienta.

¿Cree que la forma de vestir marca la diferencia en personalidad, como en la película ‘Maid in Manhattan’ cuando su personaje cambia del uniforme de sirvienta por un traje blanco?

Es como jugar a disfrazarte. Cuando nos ponemos un traje determinado, todos nos sentimos diferentes. Si nos vestimos como pordioseros, nos sentimos pordioseros. Entonces, si me pongo el traje de un diseñador top, me transporta a un mundo mágico y es divertido.

¿Cómo describe su príncipe azul?

Para las mujeres que crecemos con un buen padre, tratamos de encontrar esa clase de hombre, buscando alguien donde podamos sentirnos seguras, que me va a cuidar, que me ame y me respete. Eso es lo que significa un príncipe azul, para mí. Alguien honesto, derecho y fuerte.

¿Es práctico soñar con el príncipe azul a los 25 ó 35 años?

No cambia con la edad. Sólo se vuelve más complejo porque sabes lo que significa amor, respeto y honestidad, a los cinco años. Pero es más duro de conseguir a medida que crecemos.

Pero con Ben Affleck, parece haber encontrado su propio Príncipe Azul ¿Es cierto que al principio tenía miedo que Ben Affleck fuera un play-boy y no estaba segura de una relación más íntima?

Lo que pasaba es que yo tenía la impresión, antes de conocerlo, que él era la del típico play-boy de Hollywood. Era sólo la forma que yo pensaba de él, hasta que lo conocí.

Y lo conoció, durante la filmación de la película ‘Jersey Girl’, donde en la ficción hacen de marido y mujer. “Hice catorce o quince películas y nunca, nunca, tuve una relación personal con uno de mis compañeros de cine” se defiende. “Esta es la primera vez, para mí. Y durante la película, ni siquiera nos involucramos con Ben”. Pero el amor tocó la puerta y no se preocuparon por ocultarlo. Al contrario, se hizo público demasiado pronto y para evitar el acecho de tantos papparazzis, se atrevieron a filmar un verdadero beso en uno de los videos musicales de Jennifer y hasta confirmó el compromiso en un programa de televisión.

¿Se arrepiente de haber confirmado públicamente el compromiso con Ben Affleck?

Jamás debí haber hecho ese programa de televisión ‘Primetime Live’. Yo soy igual que cualquier otra persona normal. Alguien feliz que quiere hablar de ciertas cosas. Soy mujer. Perdónenme por serlo, pero me gusta compartir cosas con todo el mundo. Quería gritarlo desde el piso más alto de un rascacielos. Pero después que lo hice no paraba de plantearme “¿Qué estaba pensando?”. Cuando lo hice, parecía que estaba hablando con una amiga, pero resulta que detrás también había millones de televidentes.

¿Ben supo por anticipado del anuncio oficial?

Sí. Lo llamé por teléfono. Estaban cambiando de tapes y Diane Sawyer me planteó hablar del tema. Yo le comenté que no estaba segura de hacerlo, que prefería hablar primero con Ben. Y ella me propuso llamarlo. El estaba filmando y cuando le pregunté si debería decir algo, Ben me contestó “seguro, si lo quieres hacer, está bien. A mí no me importa”.

Atrás quedaron dos fracasos matrimoniales de Jennifer López con el mesero cubano Ojani (ocho meses) y el bailarín Cris Judd (nueve meses), sumando un noviazgo con el cantante Sean “Puffy” Combs. Pero como repite la canción de su nuevo disco “No te engañes por las rocas que tropecé, todavía sigo siendo la misma Jenny de la cuadra”.

¿Por qué es tan importante casarse de nuevo?

No es que sea importante, simplemente pasa. Casarme, para mí, es importante a largo plazo. No quiero llegar a vieja sin haber tenido un gran matrimonio, una familia. Para mí, es lo mejor que puedo hacer. Tener una familia… amor… de eso se trata la vida.

¿Le molesta cuando la comparan con Elizabeth Taylor por tantos matrimonios?

No me molesta. Me parece divertido. Solamente me río como el resto del mundo y disfruto de la broma. Nada más.

¿Cree en el amor incondicional?

Claro que creo en el amor incondicional. Creo que es lo único que puede curar a la gente. Y el amor de mi vida tiene que aceptarme tal cual soy y como soy, con todos mis defectos.

Defectos, no tiene tantos. Pero se confiesa fanática de la limpieza. Y aunque resultará extraño imaginar a Jennifer López arrodillándose para fregar el piso o limpiando un baño como la empleada doméstica de ‘Maid in Manhattan’; igual comparte los mismos códigos de limpieza. “Soy tan meticulosa…” dice pasando su mano sobre la mesa, para demostrar su rechazo a la suciedad, “también me parezco mucho a mi personaje en ‘The Wedding Planner’. Demasiado te diría. Me gusta que todo esté limpio y ordenado”.

Generalmente, los padres son la fuente de estímulo, pero en la película ‘Maid in Manhattan’, tiene una madre que constantemente le dice que no va a cambiar de nivel de vida.

Es la mentalidad de mucha gente de clase trabajadora, especialmente los que no nacieron en Estados Unidos y llegaron como inmigrantes. Yo nací en este país, pero mamá y papá no, aunque crecieron acá. Pero mi abuela tenía esa mentalidad, de trabajar duro porque es la única clase de trabajo que podemos hacer y no es posible ir más allá. Es de las que piensan que mientras seamos buenas personas y podamos sostener la familia, como buena esposa y madre, la vida está completa. El problema es que eso te limita.

¿Y qué opinaban sus propios padres de los sueños que usted tenía por superarse?

Mis padres querían que primero tuviera un trabajo más estable. En una forma extraña, todo tiene que ver con el amor. Los padres no quieren que los hijos sufran. Pero al final del día, hay que buscar lo que uno quiere, porque si no, es imposible ser feliz. Y mis padres se dieron cuenta que yo necesitaba hacer algo por mí.

Así como en la película ‘Enough’, en ‘Maid in Manhattan’ interpreta otra vez una madre ¿Siente el instinto maternal de verdad o es sólo una actuación?

A medida que crezco, siento que soy más y más maternal. Siento que quiero cuidar mucha gente en mi vida. (Riéndose). Los que trabajan conmigo me llaman mamá. Mi manager, Bennie, que es más grande que yo y B.O.B. que se ocupa de mi seguridad, me llama “ma”. Creo que es porque tengo el instinto maternal. Me aseguro que estén bien. Si algo anda mal, vienen a mí. Yo soy la que les da abrazos. Y el hecho de ser una persona tan maternal, no me cuesta interpretar este tipo de personajes. Los entiendo. Cuanto más crezco, más quiero formar una familia propia, se siente cada vez más. Es algo biológicamente natural. Es parte de lo que soy.

¿Hay proyectos de tener hijos con Ben Affleck, entonces?

Sucederá cuando suceda. Ya va a pasar sólo… supongo.

Uno de los momentos más emocionantes en la película ‘Maid in Manhattan’, es cuando siendo madre le toca cantarle una canción a su hijo, para dormirlo. ¿Imagina un futuro así?

Es uno de los momentos más dulces que me acuerdo de chica. Es lo que te conecta con tus padres. No tengo hijos ahora, pero definitivamente voy a tratar de hacerlo, cuando los tenga.

¿También filmaron ‘Maid in Manhattan’ en las mismas calles donde se crió en el Bronx de Nueva York?

Sí. En la misma calle donde crecí. Para mí fue genial volver y jugar este tipo de personaje. Es tan distinto de lo que soy, pero me dio un sentimiento diferente. Fue como cuando vivía ahí y tomaba el tren para ir a la ciudad. Trabajé en un banco y sé lo que es trabajar de 9 a 5 de la tarde. Es duro, aunque ahora trabajo mucho más (riéndose), pero amo lo que hago.

¿Qué tan segura se siente como actriz?

Con el tiempo, una vive más, sufre más, disfruta más y experimenta más. Entonces la experiencia agrega más peso a la actuación. Pero todavía sigo trabajando con un entrenador. Quiero desafiarme y no me gusta sentarme, sintiendo que ya sé cómo manejar una película. Necesito alguien al lado que me empuje diciéndome “¿te fijaste en eso?”. Es lo excitante de actuar, lograr que el personaje sea honesto y complejo.

Recordando viejos tiempos, Jennifer López cuenta que también viajaba desde el Bronx a Manhattan, para tomar clases de danza en diferentes estudios de Nueva York, buscando seguir los pasos de sus ídolos Madonna y Rita Moreno, queriendo construir una carrera al nivel de Barbra Streisand, Shirley MacLaine o Bette Midler “son mujeres que pueden hacerlo todo”, aunque también admiraba otro tipo de música.

¿Qué hay de cierto en el rumor de que era tan fanática de Menudo y Ricky Martin, teniendo de chica, hasta un póster de ellos en su cuarto?

Es verdad y no me da vergüenza decirlo.  

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