- Además de ser antiestéticas, las callosidades en los pies pueden generar molestias tan profundas, que el caminar se conviertan en una incomodidad
Usar zapatos muy altos, muy pequeños o apretados, incluso puntiagudos, es la causa más común de que aparezcan las callosidades en los pies.
“Los callos en los pies vienen por problemas creados, uno no nace con callos, vienen de problemas de hormas de zapatos no adecuadas, zapatos muy apretados, puntiagudos o de zapatos muy altos o muy pequeños, esto provoca que los pies no estén libres lo que causa un rozamiento, una fricción del pie con el zapato, dando lugar a la formación del callo”, explicó Alan Gómez, técnico practipédico y quiropédico de la Clínica del Pie del doctor Scholl´s.
Pero aunque los callos nos pueden salir por fricción, éstos son creados también por algunas enfermedades como la deformación o elevación de arco, caída de arco, halux valgus, que es un ensanchamiento de los falanges y los metatarsos que causa una callosidad al usar zapatos.
Otra causa es el pie plano “congénito o adquirido porque el pie plano no sólo es el que nace con la enfermedad, se te puede caer el arco y podés adquirir esa enfermedad, allí no se forma un callo en común, sino que se forma una callosidad en toda la planta del pie”, agrego Gómez.
Áreas afectadas
La callosidad, comúnmente aparece en la parte externa del dedo gordo o del primer falange, esto se ocasiona por la enfermedad de halux valgus. También se pueden ver en las partes de arriba de las falanges o de los dedos, en los talones y en todo el pie.
Según el técnico practipédico y quiropédico, los callos son capas gruesas de tejidos apiladas, unas sobre otras de forma irregular que se forman debajo y a lo largo del pie.
En una primera instancia los callos nos salen para proteger el pie, porque cuando hay fricción, la piel se endurece para que no se le haga una llaga, pero después de ser una protección pasa a ser una molestia.
Clasificación
Existen dos tipos de callosidades. Los dos son dolorosos, uno de ellos es el famoso “ojo de pescado”, que es un callo que sale generalmente en los dedos, al ser golpeado provoca que el callo se hunda hacia fuera, creando una raíz, lo cual da la sensación de andar un alfiler en el dedo.
El callo blando, es el que “crece dentro de los falanges”, o sea entre medio de la uña y la yema del dedo.
Recomendaciones
– Evita utilizar zapatos que produzcan incomodidad.
– Para proteger cualquier callosidad que padezcamos, se pueden utilizar almohadillas especiales o protectores.
– Procura que los pies estén libres de sudor al usar cualquier tipo de zapatos.
– Se recomienda que por las noches se utilice algún tipo de pomada o de ungüento especial para darle masaje a los pies, ya que éstos no deben estar resecos o ásperos.
– En caso de que la callosidad sea demasiado dolorosa y altere su ritmo de vida, debe consultar a un especialista.
