Sardes
Se va haciendo de noche mi camino
y en mi cabeza existe el blancor de luna
que refleja las lágrimas del corazón desecho
por la infinita amargura, pues
el ruiseñor que anido en mi pecho
ya no se abriga al calor de mi ternura
y ahora
aunque contigo me entiendo
ya no vienes conmigo, ya no vamos andando
y ya no me digas que te cansaste
porque sé que aún me amas
como antes me amaste
déjame aunque esté llorando
que mi llanto se irá ahogando
ya el camino se irá acabando
pero cumplimos con nuestro destino
de encontrarnos para amarnos
y separarnos para añorarnos
sin morir en el camino,
ya lo sabes
mi corazón es tu amigo
anda…
sé bueno conmigo
caminemos aunque solos
y no miremos atrás.