- La Ley de Transito establece que para poder funcionar, una unidad no debe tener más de diez años de antigüedad, de lo contrario el propietario se vería obligado a retirarla de circulación
Elí Josué Bravo CanoCORRESPONSAL LA [email protected]
SAN JOSÉ, COSTA RICA.-El sistema de transporte publico de San José fue diseñado en los años 60, para una ciudad más pequeña, lo que hoy provoca congestionamientos viales.
Aproximadamente el 70 por ciento de los usuarios de esta capital, calculado en 1.3 millones de habitantes utiliza el transporte publico, en su mayoría autobuses, el cuál está integrado por una flota de 1,200 unidades, recorriendo 125 rutas que están administradas por unas 50 empresas privadas, vía concesión.
El sistema se compone de rutas radiales que parten del centro de la ciudad hacia los distintos barrios de la capital y una periférica tipo ida-vuelta.
El gobierno regula el servicio, a través del Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT), que es el ente regulador del transporte que brindan las empresas. La municipalidad no tiene ingerencia alguna, salvo si las decisiones que se puedan tomar pueden dañar el suelo y contaminar el medio ambiente.
DOS TIPOS DE PERMISOS
También el MOPT facilita los permisos a empresas privadas que deseen prestar sus servicios de transporte, siempre que el mercado lo necesite. Para ello deben cumplir requisitos técnicos y jurídicos que la Ley de Transporte Público dicta.
Estos permisos, el Estado los otorga de dos maneras. La primera, es el denominado “concesionario”, mediante el cual se da autorización por siete años y puede ser renovada constantemente, y el “permisionario”, cuya duración es de dos años, sin derecho a renovarla.
“A ambos se les regula en cuanto a las unidades que deben utilizar, flota que tienen que inscribir, cumplir con ciertos parámetros de antigüedad que es de 10 años como máximo para que pueda trabajar, dos puertas en caso de buses y seguros al día”, dice Jorge Valdioseda, Director de Tránsito del MOPT.
POCAS, PERO HAY QUEJAS
Aparentemente la manera en que los conductores de buses manejan, no le quita el sueño a las autoridades. El Consejo de Seguridad Vial no maneja estadísticas sobre cuántas pueden ser las muertes ocasionadas por el transporte urbano, pero las mismas autoridades dicen que “muy pocas veces alguien muere atropellado por un autobús”.
Aunque señalan que la mayoría de las muertes en Costa Ruca son causadas por accidentes de tránsito.
El año anterior, un promedio de 200 quejas fueron formuladas por los usuarios ante la oficina de la Contraloría de Servicios del MOPT en contra del servicio de transporte urbano de la capital, entre los que destaca el maltrato a los usuarios, cobro indebido de tarifas, negativa de servicios, entre otros.
Según las autoridades, la mayoría de estas anomalías fueron ocasionadas por los taxistas. “Lo importante es que en la Contraloría de Servicios brindan asesorías gratuitas a los usuarios para que puedan darle seguimiento a su queja”, refiere Alicia Padilla, directora de esta entidad.
En esta ciudad los buses no son dueños de las avenidas, ni mucho menos corren a exceso de velocidad, tampoco circulan “chatarras” que dañan el medio ambiente.
UNIDADES DEBEN ESTAR EN BUEN ESTADO
Si bien es cierto que cada ruta se le exige puntualidad en su recorrido y si sobrepasan el límite de tiempo (varía dependiendo de la distancia recorrida) son sancionados por sus superiores, los policías de tránsito cumplen con su labor de fiscalizar el tránsito. Esto permite que los conductores pocas veces incurran en anomalías.
La Ley de Transito obliga a que cada unidad, para poder funcionar no debe tener más de diez años de antigüedad, de lo contrario el propietario se vería obligado a retirarla de circulación.
Con el nuevo modelo de revisión técnica, que empezó a regir el año anterior, cada vehículo es sometido a un riguroso chequeo mecánico aplicado por una empresa privada española.
Se les revisa con minucioso detalle desde el retrovisor, hasta los frenos y motor del auto. “Con esto se está mermando un poco la contaminación ambiental”, explica Valdioseda, director del MOPT.
Los empresarios de transporte conocen bien que la prioridad de su empresa son los usuarios. Por eso tratan de mejorar las condiciones del servicio.
PASAJE SUBE SóLO SI HAY PéRDIDAS MAYORES AL 5%
El pasaje es regulado por la Autoridad Reguladora de los Servicios Público (ARESEP) mediante un modelo llamado Econométrico. La ley le permite a la empresa solicitar un aumento de tarifa siempre que existan pérdidas del 5 por ciento de sus ingresos. Esta modalidad se calcula tomando en cuenta demanda, inversión, costo administrativo e infraestructura del plantel de cada solicitante.
Las inquietudes ante las autoridades son expuestas por cada empresa. No obstante las decisiones sobre el sector atañen a todos los empresarios josefinos, que se organizan en cámaras, si la decisión es de orden nacional, forman un único foro.
MEGAPROYECTO PARA DESCONGESTIONAR
El gran problema de San José es el congestionamiento vial. La municipalidad calcula que además del transporte urbano, unos 300 mil automóviles particulares atascan las carreteras de la ciudad.
El MOPT intenta aplicar un megaproyecto para sectorizar el transporte urbano. Esto significa que las diversas rutas se comprimirán a nueve sectores de la capital, ubicados en áreas periféricas, los cuales serán alimentados por subsectores.
De estos nueve sectores saldrán buses hacia el centro y a la vez estarán interconectadas entre sí.
“La política general del país es buscar sectorización para descongestionar y que haya pocos y grandes operadores para que se les pueda exigir mejor calidad del servicio”, agregó Valdioseda.
Cabe señalar que este proyecto ya ha costado cerca de 40 millones de dólares a los transportistas, muchos de ellos gastados en renovación de la flota. El Estado sólo ha invertido en asesoría.
