- Los productores de lácteos quieren producir más. Pero, según dicen, la falta de una infraestructura productiva y el escaso apoyo gubernamental los limita. Reunidos por tres días en su II Congreso Nacional que ayer concluyó, los lecheros insisten en que son generadores de mucha riqueza, pero que no cuentan, pese a la insistente demanda, con respaldo.
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RIVAS.-Luis Reinaldo Pérez, tiene 42 años y más de veinte buscando impulso en la producción láctea. Según cuenta, inició en el trajín “arriando” vacas en las carreteras chinandeganas.
En aquel entonces era un “cipotón” de 16 años, que no tenía una profesión ni dinero para estudiar. “Y no me quedó de otra que sobrevivir a puro ordeño. Empecé con ocho vaquillas”, rememora.
Sin embargo con el paso del tiempo, logró multiplicarlas sin financiamiento alguno. Al punto que hoy cuenta con 130 reses: unas en desarrollo, otras en gestación y más de la mitad, en su punto para la producción lechera.
Las reses le producen diariamente 80 galones de leche que luego procesa para la elaboración de queso, obteniendo entre 80 a 90 libras diarias y registrando una utilidad del 40 por ciento, según sus cálculos.
LO DURO: MAÑANEAR
En su finca, su mujer y sus cuatro hijos le echan la mano en el ajetreo. Pérez relata que a más tardar se levantan a las 4 de la mañana porque hay que ordeñar temprano, debido a la propiedad perecedera del líquido.
“Eso es duro, porque todos los días madrugamos, sobre todo por los malos caminos que tenemos en el interior del departamento que imposibilitan un traslado más rápido a mi centro de acopio”, reitera.
Esto sin contar, las doce horas y pico que dedican al proceso del queso el cual conlleva el cuajo de la leche, la separación del suero, la maduración del queso (cuando ya tiene la sal), la extracción del suero para dar forma a su masa y el horneado que puede llevar dos horas y hasta más de diez.
“Sólo así puedo optimizar mi producción que inclusive abarca hasta una pequeñísima porción de los Estados Unidos. Aunque mi meta es también llegar hasta Europa”, subraya.
Pero esta claro que sin apoyo del gobierno, difícilmente podrá conseguirlo ya que las vías de acceso cada vez se empeoran. Al igual que el acceso al financiamiento.
CON EL CETRO
Ariel Cajina, presidente de la Federación Centroamericana de Lácteos (Fecalac) y directivo de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), dice que Nicaragua es el mayor productor y exportador de productos lácteos en Centroamérica.
“Tenemos 120 mil productores en el país, de los cuales el 95 por ciento produce leche. Exportando en la región, por ejemplo, más del 90 por ciento en queso blanco”, comenta.
Aunque las cifras oficiales colocan al territorio, respecto a Centroamérica, en el último lugar de producción con 240 millones de litros de leche anuales. No obstante, Canislac asegura que el país no produce menos de 400 millones de litros, según sus estudios de campo.
A lo que suman las últimas estadísticas del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag- For) que contabilizan una producción de 120 millones de galones de leche anualmente, que en litros significan 480 millones.
“Como ven somos un rubro rentable, que por lo menos da divisas al país en el orden de los 30 millones de dólares. Sin contar que en la carne registramos 70 millones de dólares en exportaciones. Es decir que con ambos rubros sumamos el 20 por ciento de las divisas totales del país”, apunta.
PERO …
Inclusive el directivo augura que para el año en curso, las exportaciones en productos lácteos aumentarán entre los 40 a 50 millones de dólares, “porque se quiere producir más”, recalca.
No obstante, admite que tienen en contra dos limitantes: la falta de una infraestructura productiva y el escaso apoyo del gobierno nicaragüense.
“A la fecha continuamos con malos caminos que obstaculizan el traslado de la leche a los centros de acopio. Por ejemplo toda la zona de Río Blanco, que produce 100 mil galones de leche diario, enfrenta serios problemas en este sentido”, precisa.
“Por otro lado, el gobierno nos tiene abandonados. Hasta este momento no nos acompaña en nuestros esfuerzos por optimizar la producción. Siempre nos deja solos”, aclara.
Aunque reconoce que han avanzado en la calidad, con plantas en las que han incorporado la pasteurización y a punta del trabajo en el campo, donde los productores son capacitados en sanidad animal, infraestructura de ordeño, sistemas pastoriles, manejo genético.
Y de eso da fe Luis Guillermo León Arias, originario de Boaco. Según el productor desde hace cuatro años produce leche de calidad, precisamente por esas capacitaciones.
“Por decirle algo, tengo 15 vaquillas que a diario me producen 21 galones de leche. Con esto obtengo alrededor de mil 800 córdobas al mes ya que vendo el galón entre a 12 córdobas”, refiere.
Pero admite, que todavía no hay ganancia, ya que invierte 2 mil 200 córdobas en la higiene y alimentación de los animales: melaza, gallinazo y sales minerales.
Aún así va continuar con el ordeño para no echar a perder la tradición familiar, procurando nuevos ingresos con su profesión, de Ingeniero Agrónomo. Inclusive tiene planes de aumentar su hato a 30 reses, intentando abarcar el mercado nacional y en el futuro, el extranjero.
CON LAS UÑAS
En las mismas está don Félix Pedro Granja, de 55 años y procedente de Nueva Guinea, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) cuya producción de leche es de 202 galones diarios. Aunque a él si le dejan una utilidad, que usualmente es del 40 por ciento.
“Por ejemplo, antes con 50 galones tenía una ganancia 200 córdobas, que ahora es de 600 córdobas porque también vendo el galón a 12 córdobas”, afirma. Sin embargo, insiste en que las condiciones no están a su favor “porque tenemos malas carreteras y carecemos de energía eléctrica”, enfatiza.
Granja vende su leche a Parmalat, el más fuerte acopiador de leche en el país. Para eso tiene que mañanear, ya que debe entregar la leche a más tardar a las 7:30 de la mañana. “Pero con los malos caminos, esa entrega es titánica”, detalla.
UN BUEN EJEMPLO
Rosalino Lazo Moreno, presidente de los productores lácteos del llamado “Cuadrilátero lechero” (El Coral, Talolinga, El Almendro y Nueva Guinea), comenta que los 237 socios de esa cooperativa produce alrededor de 18 mil litros diarios, con un 96 por ciento de calidad superior.
-Hace tres años, con el apoyo del gobierno nicaragüense y la cooperación italiana empezaron acopiando durante el llamado “golpe de leche” (la temporada de mayor producción) 2,500 galones de leche. Pero el año pasado los incrementaron a 5,200.
-De allí que las ganancias netas en cuatro meses ronden los 800 mil córdobas, con un mercado formal y con precios fijos durante todo el año.
-¿El truco? La garantía de una leche saludable, que reúne el 3. 7 por ciento de grasa; libre de agua, de antibióticos y suciedades, que luego venden a Parmalat a 17. 40 córdobas el galón.
-A la fecha Lazo adelanta, que tienen planes de construir una planta quesera, con el apoyo del proyecto lechero del Instituto de Desarrollo Rural (Idr) y de la Unión Europea.
-Y paralelamente afiliar a más socios, hasta concentrar a 400 productores porque la meta es agregar, por lo menos, 10 mil litros de leche diarios para exportar queso a los mercados de Centroamérica y Estados Unidos.
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