Hugo Ramón Garcí[email protected]
Para los productores de café, y los usuarios del transporte colectivo, es una verdadera odisea viajar a los municipios de San Lucas, Las Sabanas y San José de Cusmapa, por las pésimas condiciones en que se halla la carretera. Los que diariamente tienen que visitar esa zona, afirman que esta última se encuentra completamente desbaratada, manteniéndose llena de hoyos, pues no existen cunetas del todo, y a consecuencia de ello, se descompone la dirección de los vehículos, se quiebran las hojas de resorte, y los costos de reparación se vuelven considerables.
¿Qué les cuesta a los “políticos” de Somoto, gestionar la inmediata reparación de esta carretera? Es tiempo que vayan actuando en función de pueblo y dirijan su peculiar atención a lo que se demanda de ellos que es el progreso que aún no ha llegado a estas olvidadas comunidades. De San Lucas, Las Sabanas y San José de Cusmapa, los gobiernos liberales de distinto tiempo, siempre han obtenido un cociente electoral positivo, y es deplorable y a la vez vergonzoso que por las razones antes apuntadas los “políticos” somocistas no tomen en cuenta este problema y en virtud de corresponder al voto que les dan sus “electores” otorgando a esas comunidades la justa reparación de la carretera, se esmeran, por así decirlo, en tomar actitudes indolentes que con meridiana claridad son censuradas.
San Lucas, Las Sabanas y San José de Cusmapa, son parte del territorio nicaragüense, y en este caso los señores “políticos” no pueden volverse ajenos a la solución de un problema que les competa, y que es de su obligación atender. Como ejemplo cabe citar, que de Somoto al municipio de Las Sabanas hay sólo veintitrés kilómetros, y los vehículos tardan en llegar aproximadamente dos horas, escapando de hoyos y piedras que a montones se detectan, y los buses de pasajeros se interrumpen en salir por el deterioro de sus unidades, y como consecuencia de la descomposición material que posee esta carretera, hace poco un bus de pasajeros que viaja todos los días de Somoto, hasta la comunidad de “El Cipián”, pasó una semana sin movilizarse porque se le quebraron las hojas de resorte.
Los políticos somocistas de Somoto que siempre se han caracterizado por ser indiferentes a este tipo de situaciones, solamente se acuerdan que en el mapa de Nicaragua existen San Lucas, Las Sabanas y San José de Cusmapa, cuando andan en campaña electoral para percibir los votos que requieren para alcanzar una fabulosa diputación, para después venirse a olvidar de esos mismos pueblos, y de los ingenuos campesinos a quienes utilizan de mansos instrumentos.
Según cálculos estimados, entre estos tres municipios hay unos veintisiete mil habitantes que no pueden movilizarse por la falta notoria de las unidades colectivas de buses. Hay que tomar en cuenta que San Lucas y San José de Cusmapa son productores de granos básicos, y Las Sabanas de café, por lo que conjuntamente esos lugares deberían ser objeto de la atención gubernamental, y no tirarlos al tapete de la marginación y la indiferencia.
¿Cómo es posible que el liberalismo habiendo ganado en las penúltimas elecciones las alcaldías de San Lucas, Las Sabanas y San José de Cusmapa, el Gobierno Central no se preocupe del todo en reparar la carretera? Es de urgente necesidad que los señores políticos de Somoto no sigan siendo apáticos ante los agudos problemas que encaran estos tres municipios de Madriz, pues siendo un bastión de la economía por la producción que ofrecen, es absurdo que el Poder Ejecutivo presidido por el Ing. Enrique Bolaños, no tome cartas en el asunto ordenando al Ministerio de Transporte e Infraestructura la inmediata reparación de tal carretera. El Gobierno mismo, en consecuencia, no puede estar sobre las mesas de trabajo discutiendo todo el tiempo el candente tema de la corrupción, ya que se estima que los actores de ella, por efecto de la ley, tarde o temprano caerán en manos de la justicia, y ahora tienen que dirigir la atención hacia otros aspectos de vital importancia como los que señalamos en este escrito.
El autor es periodista.