Pedro Berríos
Días que son como el infinito,
noches llenas de soledad,
lágrimas que salen del pensamiento
cuando estoy sin ti.
Lleno de la esperanza…
de poder besarte sin parar,
de tocar tu rostro,
de amarte sin descansar.
Angustia que llena
mi alma de inmensa soledad,
… cuanto anhelo poder darte
un poquito de mi amor.
Será ese día,
si el creador así lo desea.
Si el destino nos diera esa oportunidad,
al menos por un momento
te juro que cada lágrima,
cada sombra de melancolía,
cada gesto de tu rostro
lo convertiría en
felicidad
y te haría una mujer dichosa
por toda tu vida
cuando esté junto a ti.