Jovial y sencilla, Silva se declara nacionalista de pura cepa al punto que es una apasionada por la cultura nicaragüense. “Soy de Granada, la penúltima de siete hermanos y una estudiante de la carrera de Administración de Empresas.
Siempre soñé con ser una Miss. Pero tuve que esperar a cumplir los 18 años para inscribirme en el concurso, gracias a Dios con el apoyo de mis padres.
Para mí el certamen es útil porque se conocen nuevas culturas, nueva gente y te da la oportunidad de representar al país dignamente. Como todas, espero ganar el concurso y para eso he adelgazado con dietas a base de ensaladas y agua.
Por otro lado me he dedicado a leer cosas referidas a la cultura nicaragüense, para no deslucir.
En contra, sólo el color de mi piel porque usualmente en el país las que ganan concursos como estos son morenas, por eso de la idiosincrasia… Pero yo sé que perfectamente representaré a la mujer nica.
Si no gano, continuaré con mis estudios e intentaré conseguir un trabajo para ayudar económicamente a mis padres, llevándome conmigo la linda experiencia, a once buenas amigas y nuevos conocimientos.
Por lo pronto me encomendaré a la Virgen de Guadalupe para controlar los nervios durante la elección, porque ese día espero cautivar al público con mi naturalidad y sencillez”, detalla.
