Extrovertida y con los ánimos a flor de piel, Abdalah es de las que irradia optimismo hasta por los poros. “Vivo en Managua, tengo una hermana de padre y madre, y diecisiete hermanos sólo de padre.
Actualmente estudio Ingeniería Industrial y Sistemas. Desde hace dos años sueño con ser una Miss, especialmente por el trato de reina que una recibe y por la atención que brindan los patrocinadores del concurso.
Aunque tuve que esperar llegar a la universidad para no quedarme atrás en cuanto a preparación se refiere. Para este certamen me he preparado leyendo, sobre todo, los periódicos y haciendo ejercicios a punta de caminatas ¡mi ejercicio preferido!
Aspiro a quedar entre las cinco finalistas del concurso. Tengo a favor mi personalidad, mi sonrisa, mi simpatía; mi experiencia en el modelaje ya que hasta he sido portada en algunas publicaciones nicaragüenses; y mis ganas de triunfar.
En contra, quizás mi capricho. De hecho si gano, voy a dar lo mejor de mí. Aunque si no lo logro pienso seguir con mis estudios universitarios, conservar la amistad de las once candidatas y continuar modelando en la Agencia de Modelos Silhuetas.
Llevándome conmigo la ventaja de haber vivido una experiencia que nunca en mi vida podré repetir, buenas relaciones y enlaces con los patrocinadores del certamen.
Pero ahorita en lo que más pienso es en obtener un lugar. Me estoy encomendando a la Virgen del Carmen para que me ayuda a verme más segura, sin nada de nervios y sonriente”, apunta.
