Glamorosa, Argüello se destaca por su recato y autonomía. “Soy de Managua, la mayor de cinco hermanos y egresada en la carrera de Mercadeo y Publicidad.
Desde los diez años, jugaba a ser una Miss. Pero hasta los 23 decidí aventurarme en el concurso de Miss Nicaragua porque con los años percibí su buena organización.
Este es el segundo concurso de belleza en el cual participo. Y creo que este certamen es una gran oportunidad para dar a conocer una imagen positiva del país, más allá de los escándalos políticos.
Intelectualmente me he preparado en todo. Asisto al gimnasio y tomo mis descansos. Mi finalidad es ganar el cetro y convertirme en una Miss Universo, porque espero sobresalir y quiero que el país sobresalga.
A favor tengo mi experiencia en el modelaje y en el escenario porque también soy bailarina. Así como mi personalidad y mi buen corazón. En contra, quizás el temorcito que da el participar en concursos de gran envergadura.
Pero me siento segura. Si no logro la corona seguiré estudiando, porque me fascina diseñar ropa, llevándome conmigo toda la preparación que te brindan en el certamen y que te vuelve más segura, más glamorosa y mejor interiormente. Aparte de las once buenas amigas.
Estoy dirigiendo mi energía positivamente porque quiero ganar. Voy a encomendarme a Dios y a la Virgen para lograrlo. En la gran noche espero conquistar con una alegría desde muy dentro”, sostiene.
