Con un misterio a flor de piel, Zúniga es de las jóvenes que no se dejan vencer por nadie. “Vivo en Managua, tengo un hermano menor y curso el cuarto año en Ingeniería en Sistemas.
Para serles sincera en mis metas no estaba el participar en este certamen, aunque ya tengo cierta experiencia en eventos de belleza. La verdad es que fue una decisión rápida, de hace tres meses, que tomó por sorpresa a toda mi gente.
Decidí figurar entre las candidatas porque en los concursos anteriores me fijé que no sólo contaba la belleza física sino también lo intelectual y eso me pareció interesante, porque crecés interiormente.
De manera que me he preparado en el gimnasio, más de una hora por día; he recorrido el país junto a mi familia; he leído libros de literatura y sobre aspectos de la vida internacional.
Mi fin es ganar la corona, sobresalir en el concurso de Miss Universo 2003 e ir más lejos de donde llegó Ligia Cristina Argüello, Miss Nicaragua 2001.
En esto, tengo a favor mi personalidad. Y en contra, tal vez mi timidez que en estos certámenes puede ser un arma de doble filo. Si no lo consigo pienso meterme de lleno en mi carrera y después especializarme con algún postgrado, sin dejar de participar en concursos de belleza.
Sin embargo, tengo una mente positiva y me encomendaré a Dios para lograr mi objetivo, porque quiero aparecer enérgica, arrolladora en la noche de la elección. ¡Voy a echarlas todas!”, confiesa.
