Exótica y acogedora, Salmerón se distingue, sobre todo, por su elocuencia. “Nací en la capital. Soy la tercera de siete hermanos y Licenciada en Economía y Ciencias Políticas, con un postgrado en Administración de ONG.
Para serles honesta el sueño de ser una Miss, es reciente. Dos meses atrás la mamá de mi mejor amigo me motivó tanto, que acabé decidiendo participar porque amo mi país y me siento muy orgullosa de ser nicaragüense.
Aparte de que a toda mujer le gusta resaltar y me pareció que yo tenía cualidades para lograrlo. De forma que inicié mi preparación física e intelectual que incluyó visitas diarias al gimnasio, adquisición de conocimientos en todo lo referido a cultura y un fortalecimiento de mi autoestima.
Voy tras el cetro, con la meta de llegar como elefante y no como hormiguita a Panamá, donde acontecerá Miss Universo 2003. Así es que de ganar, haré bulla y seguiré apoyando a los niños con baja autoestima.
Tengo a favor mi fuerza de voluntad, mi carácter fuerte, los planes de engrandecer Nicaragua, mi figura, mi perfil, mi honestidad, mi seguridad y espontaneidad. En contra ¡nada!
Si después de todo, no lo logro continuaré mi trabajo con ONG, con la ventaja de haber conocido más mi país: su gente, sus recursos; llevándome la amistad de once lindas mujeres.
Aunque de momento, sigo encauzándome en la meta de ganar. Estoy encomendándome a Santa Teresita porque espero salir como una potranca suelta durante la noche de la elección”, enfatiza.
