Ricardo Narváez R.
Considero que la Policía Nacional debe detener a unos cuantos mal llamados estudiantes universitarios que provocaron protestas violentas en la calle frente a la UCA, el 19 de febrero, y para sentar un precedente de cívica y servicio a la comunidad deben escoltarlos junto a una pala y una carretilla al día siguiente de las protestas para obligarlos a levantar todas las rocas, bolsas de agua, botellas quebradas, desperdicios de comida, colillas de cigarros, vasos y platos, etc., que diseminaron por toda el área de protestas el día anterior, amén de restaurar el ornato que destruyen a su paso.
Todo esto debe ser filmado por los medios de televisión para que en caso de no acatar las órdenes sufran medidas por parte de la autoridad, al igual que los estudiantes agreden a los agentes del orden público por tratar de defender lo que sí es constitucionalmente establecido: el orden y libre acceso.
Así como estos estudiantes representan a la comunidad estudiantil de Nicaragua, que se amarren los pantalones y los representen a su vez a la hora de limpiar lo destrozado para que la opinión pública no crea que estamos tratando con seres que rayan en la irracionalidad, en las acciones regidas por sus instintos.