Bergman Gómez
La miraba entre doncellas hechas de alabastros
la miraba dibujada en el arte rupestre
una noche de verano la miré allá en los astros
y una vez se pronunció en una bella flor silvestre.
Ahí me quedé atisbando mis sueños expresivos
desde un lindo paisaje contemplaba su figura
aferrado a mi almohada casi perdía los estribos
y divagaron mis sueños hasta alcanzar la locura.
La silueta de su cuerpo se reflejaba en la luna
se confundieron nuestros suspiros con la música del mar
sus bellos brazos de ninfa fueron mi honorable cuna
y allí como un bebito me dio de amamantar.