- Vicente Padilla espanta las preocupaciones
Edgard Rodríguez C. CLEARWATER /ENVIADO [email protected]
Después de una espectacular temporada, en la que se dedicó a derribar escepticismos y construir ilusiones, Vicente Padilla está consciente de lo que se espera de él.
Armado de una poderosa bola rápida y una evolución global como monticulista, que fue capaz de superar los márgenes de nuestras expectativas, Padilla saltó de la mediocridad, al primer puesto en la rotación de los Filis, mientras nos salpicaba de orgullo.
Y aunque nadie llegó a alarmarse, no dejó de causar cierta preocupación la fragilidad en sus primeras tres intervenciones en los entrenamientos primaverales, pero tras los cinco ceros que colgó ante Minnesota, la tranquilidad volvió a la caseta de los Filis.
“Después del año que tuve (14-11 y 3.23) es lógico que se espere más de mí. El equipo ha mejorado y uno espera tener más respaldo. De ser así, creo que podré pensar en una cifra superior a las 14 victorias”, indica el relampagueante lanzador pinolero.
Padilla se adiestra en esta ciudad, donde los Filis entrenan a un equipo que planea irse al asalto de la División Este de la Liga Nacional, un territorio que ha sido controlado por los Bravos de Atlanta, que pese a todo, planean continuar con su hegemonía.
“Haber conseguido a Jim Thome, Kevin Millwood y David Bell nos ha mejorado y yo siento que el ambiente en el equipo es el de pasar a la postemporada. Vamos a ver si lo podemos hacer”, señala el nica, pieza clave en esas pretensiones de su club.
No obstante, más allá de lo que suceda con los Filis, la atención del país estará centrada en el desempeño de Vicente, quien mostró la fortaleza y la brillantez como para escribir páginas gloriosas en la historia de nuestro pasatiempo nacional.
“Yo considero que soy más pitcher ahora. No había lanzado bien porque mi preparación no estaba en el mejor punto. Como he dicho, no lanzar en el invierno me afectó, pero a lo mejor, eso es lo que me permitirá estar sólido todo el año”, dice.
En el 2002, Padilla saltó de formidable 10-5, que incluso lo envió al Juego de Estrellas, a un discreto 4-6 que incluso levantó sospechas sobre el estado de su brazo, y que fue justo lo que obligó a los Filis a impedirle lanzar en la pelota invernal.
“Eso del cansancio ya quedó atrás. Me siento fuerte, aunque todavía necesito trabajar más en lo que respecta al control, pero por lo demás, estoy bien. Incluso, he trabajado mi curva y la estoy soltando con más confianza”, asegura el carabinero.
Al igual que Oswaldo, Padilla renta un cómodo apartamento en esta ciudad y se mueve en una lujosa camioneta GMC del 2003, detalle que parece identificar a los peloteros, quienes no tienen reparo en mostrar el orgullo y las comodidades que su fortuna les permite.
Así que mientras el inicio de la temporada se aproxima, Padilla alista su arsenal, el que parece ser lo suficientemente bueno como para que vuelva a lucir duro y brillante desde la colina de estos revitalizados Filis de Filadelfia.
