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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Marvin Benard fildea con mucho esfuerzo un batazo en un reciente partido con los Gigantes de San Francisco. Marvin pretende fajarse así en todas las oportunidades que le brinde la dirigencia del equipo.

Béisbol al máximo

Las Grandes Ligas próximas a levantar el telón Edgard Rodríguez C. TAMPA /ENVIADO ESPECIAL [email protected] Aún nos crispamos de la emoción que nos provoca, recordar aquella noche de julio del año pasado en Milwaukee, hasta donde llegó Vicente Padilla a exhibirse como un astro más, entre las luminarias del béisbol de Grandes Ligas, mientras se […]

  • Las Grandes Ligas próximas a levantar el telón

Edgard Rodríguez C. TAMPA /ENVIADO ESPECIAL [email protected]

Aún nos crispamos de la emoción que nos provoca, recordar aquella noche de julio del año pasado en Milwaukee, hasta donde llegó Vicente Padilla a exhibirse como un astro más, entre las luminarias del béisbol de Grandes Ligas, mientras se realizaba el Juego de Estrellas.

Y mientras eso ocurría, Marvin Benard, el batallador patrullero de los Gigantes, sufría una lesión en su rodilla izquierda que lo enviaría al quirófano, lo que no sólo le privó de continuar jugando, sino que además le impidió, ser parte del plantel que avanzó hasta la Serie Mundial.

A la par de ello, Oswaldo Mairena subía y bajaba a las Ligas Mayores, pero aún cuando sus estadías fueron breves en el “big show”, contribuyó a la forja de uno de las campañas más emotivas de los últimos años para la afición nicaragüense, que se mantuvo en vilo tras sus pasos.

Indiscutiblemente, Padilla fue la gran figura nica en las Grandes Ligas. Arrancó elogios por doquier y muchos de ellos llegaron hasta el asombro. Un día, Barry Larkin aseguró que se trataba del mejor lanzador del béisbol y más adelante, Alex Rodríguez y Rafael Palmeiro, acabaron con los adjetivos al calificarlo.

No obstante, Vicente pareció quedar sin gas para la segunda mitad de la temporada. Su dominio decreció y la campaña terminó para él antes de lo previsto, en medio de una serie de sospechas sobre el estado de su brazo. Aún con eso, su récord de 14-11 y 3.28, certificó su consistencia y su indiscutido crecimiento.

BENARD A LA ZAGA

Después de ser enviado al banco por la alharaca provocada por el arribo del japonés Tsuyoshi Shinjo a San Francisco, Benard se mantuvo jugando sólo a veces y cuando el nipón se hundió, en lugar de abrirle más espacio al nica, los Gigantes adquirieron al aún útil Kenny Lofton y Marvin siguió atrás.

Lo peor para Benard llegó con su lesión que no le dejó jugar en la segunda mitad de la temporada, mientras el periodismo y los aficionados de San Francisco, debatían sobre la conveniencia del contrato firmado un año atrás y que había convertido al pinolero en un jugador con un salario global de 11.4 millones de dólares.

Las cifras de Marvin fueron decentes. Resumió .278 de promedio, con 16 anotadas, 13 remolques y un jonrón en 65 juegos, pero lo peor, aparte de su lesión, fue la evidente caída de su credibilidad ante los que deciden en San Francisco, quienes incluso no lo llevaron al play off cuando parecía estar listo.

Oswaldo por su parte, tuvo muchos altibajos. Por momentos impresionó con su valor al asumir roles de mucha responsabilidad en los Marlins y luego se desplomaba en faenas que parecían al alcance de sus posibilidades. Lució como un chavalo valiente, pero aún en etapa de construcción mientras la campaña avanzaba.

¿QUÉ SE ESPERA?

Que Vicente termine de graduarse como un monticulista de élite, que guíe a los Filis a la postemporada y entre a la esfera de los millonarios del juego.17 victorias sería una cifra ideal para un tirador con su material físico y técnico.

De Benard esperamos que esté totalmente recuperado y como siempre, a la expectativa del espacio que se le abra en estos Gigantes, quienes lo han nombrado cuarto outfielder, una especie de llanta de repuesto para un trayecto largo como es una campaña de 162 juegos. 380 turnos, serían sin duda, una buena cantidad de oportunidades.

Y Oswaldo, esperamos que se recupere de este primer golpe que significa ser bajado a Triple A, pero que de nuevo muestre el material del cual está construido, y seguro estará de regreso a las Mayores con más fuego adentro que de costumbre y con su corazón aún más agitado. Seguro que no está orgulloso de ese 2-3 y 5.35 del año pasado.

Mientras eso sucede, estaremos pendientes del progreso de los nicas en las Ligas Menores, intentando descubrir quién podría convertirse en el noveno pinolero que alcance la cima del béisbol.  

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