Armando Guevara Fletes
Desde que Daniel Ortega ordenó la devolución de una propiedad a su verdadero dueño, en el norte de Nicaragua, he estado pendiente de las noticias para ver qué día se digna devolver a los obreros de Chinandega la casa de su Club Social que les fue injustamente confiscada.
Varias veces he leído en LA PRENSA las rogativas de devolución del mencionado inmueble, del Sr. Juan Martínez Rojas, de Chinandega, sin haber recibido respuesta alguna de parte de Ortega.
Es necesario que Ortega sea inteligente y devuelva la casa del Club de Obreros de Chinandega a sus verdaderos dueños, para que se anote puntos a su favor. En las clases de venta que recibí, el profesor nos decía que el buen vendedor es el que no pierde clientes, el que los suma. Pienso que un candidato siempre debe sumar votos a su favor.
Cuando se devuelva la casa del Club de Obreros de Chinandega, los amigos vamos a ayudar a los obreros a comprar sus billares, sillas, mesas, escritorios, y su Biblioteca que también les fue quitada.