Estimada Psicóloga:>
Reciba un grato saludo de mi parte y el agradecimiento por brindar sus servicios a personas que la necesitan.
En cuanto a mí, desde hace dos meses y medio tuve un pequeño disgusto con una amiga a quien llamaré “La Prima”.
A “La Prima” la he querido y aún la estimo, pero ahora que iniciaron las clases y la veo de nuevo; me trata con indiferencia, rechazo, desprecio.
No sé por qué lo hace, pero sé que ella no es así. He tratado de hablar con ella, pero me evade. Cuando estoy en el aula de clases y la veo siento mucha tristeza de saber que está a mi lado, y que para ella es como si no existiera.
Trato de no verla, pero es imposible y cuando intento olvidarla, pienso más en ella. Aún así la quiero.
¿Qué hago? Me cambio de colegio para no verla más; me olvido de ella, ¿cómo lo hago?, o simplemente dejo que el tiempo pase.
Respuesta:
Antes de reconocer la importancia que tienen las otras personas para nosotras, es bueno y justo autorreconocernos como valiosas e importantes. Esto será la base en la que podamos apoyarnos y sustentarnos en todos los desaciertos y pérdidas significativas que en nuestra vida vayamos viviendo y teniendo.
En tu carta no aclaras cuáles fueron los motivos para que la joven a quien estimas y querés tanto haya decidido distanciarse de vos. Cualquiera que hayan sido los motivos (vos que los conocés), ¿crees que son suficientes para que ella esté asumiendo esa actitud con vos?
¿Qué tan fortalecida crees que realmente estaba la relación de ustedes para que lo que haya pasado no pueda negociarse?
Pareciera que la única que está molesta con lo que pudiera haber pasado es ella, a vos te percibo asumiendo una actitud de culpa, de responsabilidad. ¿Qué te dice tu actitud de vos mismo, qué relación tiene eso con tu comportamiento frente a la vida?
Cualquiera que sea tu respuesta a estas interrogantes, es saludable que pensés y sintás que ante lo que realmente haya pasado, tanto ella como vos merecen sentarse a hablar, merecen una explicación, aclararse muchas cosas que quedaron pendientes y están incomodándote.
Este proceso de negociación requiere de mucha responsabilidad, compromiso, pero principalmente humildad, y esta última no es sólo una palabra, es todo un significado, es sentirlo, hacerlo, construirlo practicándolo al igual que el concepto de la amistad.
Una amiga debe poseer entre muchas de sus cualidades la franqueza, mostrar interés activo en el otro o la otra persona, saber escuchar, ser leal, saber compartir sus sentimientos y por sobre todas las cosas reconocer que no se puede ser perfecto, ni esperar de los demás perfección.
