CIUDAD DE MÉXICO.— Con un total de 10 fechas en Japón, por lo menos unas 20 en Norteamérica y un par —hasta el momento— en Europa, Carey regresa con su Charmbracelet World Tour, con el que buscará recuperar el sitio como una de las principales cantantes pop a nivel mundial.
Carey iniciará esta gira el 11 de junio en el Singapur Padang, de Singapur, y de ahí recorrerá las ciudades niponas de Osaka, Fukuoka, Iroshima y Tokio, para concluir el 15 de julio en el Rainbow Hall de Nagoya.
Posteriormente el Charmbracelet World Tour arribará a Norteamérica el 18 de julio para arrancar en el Sullivan Sports Arena de Anchorage, Arkansas, y de ahí recorrerá las ciudades de Saint Pual, Chicago, Auburn Hills, Washington, Toronto, Atlantic City, Cleveland, Dallas, Phoenix, Sacramento, San José, Los Ángeles, Las Vegas, Sunrise, Tampa, Duluth, Filadelfia y Nueva York, para terminar este recorrido el 23 de septiembre en el Nassau Coliseum de Uniondale, Nueva York.
Finalmente, y hasta este momento eso marca la agenda de Carey, esta gira concluye con un par de presentaciones en Europa. La primera será el 23 de septiembre en el Verizon Wireless Arena de Manchester, Inglaterra, y la otra el 4 de noviembre en el Palais Omnisports de París, Francia.
Tras firmar un multimillonario contrato por 80 millones de dólares con Virgin, Carey experimentó en el 2001 el más grande fracaso de su carrera con el lanzamiento del disco y la película de nombre Glitter, cuyas ganancias estuvieron muy por debajo de lo esperado. Mientras que la película tan sólo logró recaudar poco más de 4 millones de dólares en taquilla, su banda sonora apenas consiguió ventas correspondientes al Disco de Oro.
Luego de esos pobres resultados económicos, Virgin decidió rescindir el contrato de Carey, indemnizándola con un nada despreciable pago de 23 millones de dólares, pero poniendo en cuestionamiento el futuro de su trayectoria profesional.
Fue entonces que la cantante de 33 años de edad, y quien fuera la intérprete femenina que más discos vendió durante la década de los años 90, decidió iniciar una nueva aventura con su propio sello discográfico, MonarC Music, que es distribuido mundialmente por Island/Def Jam.
Así salió a la venta Charmbracelet, en diciembre del 2002, el cual hasta el momento ha puesto de nueva cuenta a Carey en los primeros planos de la industria pop mundial, aunque tampoco la ha llevado a los sitios estelares a los que estaba acostumbrada hace algunos años.
Fuente: esmas.com
