Esteban Duquestrada Argüello
Reportar nuestros ahorros a la Dirección General de Ingresos constituye una seria intrusión en nuestra vida privada. ¿Podré pensar que las reformas tributarias violan nuestro derecho a la privacidad que está consagrado en la Constitución de la República? Si todos somos iguales ante la ley, como dice la Constitución, ¿no deberíamos todos pagar un mismo impuesto sobre la renta? ¿Podré pensar que esta Ley de Equidad Fiscal es discriminatoria porque viola el principio de igualdad ante la ley? ¿Podré pensar que es contradictorio realizar una reforma tributaria que incrementa los impuestos y hace más caros nuestros productos y estar negociando un Tratado de Libre Comercio con uno de los productores más eficientes del mundo? ¿Podré pensar que es ilógico pretender ampliar la base tributaria incrementando los impuestos? ¿Podré pensar que esto sólo va a conseguir que se incremente la evasión fiscal?
¿Podré pensar que llevamos treinta años esperando tiempos de bonanza de parte de quienes todavía creen que pueden hacer un mejor trabajo que las siguientes? ¿Podré pensar que es hora de que la Nicaragua mayoritariamente joven tome el destino de la nación en sus manos?
Necesitamos una meta nacional común, no una imposición extranjera. Necesitamos gobernarnos solos, sin el beneplácito de los organismos extranjeros.
Espero que con esto no se me acuse de estar cometiendo delitos que atentan en contra de la economía, aunque ¿qué más daño se le puede hacer?
¿Podré escribir estas palabras sin temor a una demanda de parte del gobierno?