- Estaba en desacuerdo con la política en Irak
EFE
LONDRES.- La ministra británica de Desarrollo y Cooperación Internacional, Clare Short, confirmó su dimisión ante la Cámara de los Comunes con un ataque frontal al primer ministro, Tony Blair, a quien acusó de estar “obsesionado con su lugar en la historia”.
Short justificó su renuncia por estar en desacuerdo con la política del Gobierno sobre Irak, que, según dijo, “imposibilita” la misión de su ministerio en la reconstrucción del país árabe.
La ministra, que sorprendió a los parlamentarios con la furia de su discurso, acusó al Ejecutivo de “no asumir su responsabilidad de conseguir el consenso internacional” sobre el futuro de ese Estado, y dedicarse, en cambio, a “cubrir los errores” de Estados Unidos.
EE.UU. y Gran Bretaña han presentado una propuesta de resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU que otorga amplios poderes a ambos países para gobernar Irak durante varios meses.
Short, que habló ante una audiencia boquiabierta entre la que no se contaba Blair —que estaba desvelando la reforma prevista para el sistema educativo—, fue durísima en sus críticas.
Condenó las que denominó “negociaciones secretas” de Tony Blair y su ministro de Exteriores, Jack Straw, para decidir el futuro de Irak sin tener en cuenta el prometido papel “vital” para la ONU.
Opinó que la coalición anglo-estadounidense en ese país es una “fuerza de ocupación” sin “autoridad legal”, y confió en que no sea aprobada la resolución propuesta. El ataque no se limitó al asunto iraquí, sino que abarcó incluso el estilo de gobierno de Blair y la estructura de su equipo.
Según Short, Blair, al que ha descrito como un hombre preocupado por sí mismo y su carrera política, “se ha rodeado de asesores” en lugar de buscar la opinión de los expertos de sus ministerios. Gobierna de forma “centralista” y “dicta” sus políticas, en un “estilo presidencial” pero avalado por una mayoría parlamentaria, observó.
Short representaba al ala más izquierdista del Gobierno. Por una parte, expresaba sin tapujos su opinión sobre cualquier asunto al margen de la postura oficial . Por otra, su incontinencia verbal desestabilizaba al Ejecutivo.
