LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Una tortilla recién hecha con una cuajada fresca consumida a cualquier hora del día, no le cae nada mal a cualquier nicaragüense que transite sobre la carretera a Rivas. (LA PRENSA/M. Esquivel)

Entre cuajadas y las tortillas

Camino a Rivas hay una “parada” para satisfacer un “antojo” muy nica María Antonia López M. [email protected] Un solo ranchito colocado a la orilla de la carretera y el “éxito” alcanzado, dio lugar para que varias familias logren que una simple actividad de compra venta se convierta en una de las alternativas de sustento y […]

  • Camino a Rivas hay una “parada” para satisfacer un “antojo” muy nica

María Antonia López M. [email protected]

Un solo ranchito colocado a la orilla de la carretera y el “éxito” alcanzado, dio lugar para que varias familias logren que una simple actividad de compra venta se convierta en una de las alternativas de sustento y hasta den el ingreso para pagar la universidad de los hijos más “adelantados”.

Kilómetros más adelante del puente Ochomogo, en la comunidad conocida como “Dulce Nombre”, sobre la Carretera Panamericana, en el trecho hacia Rivas al sur de Nicaragua, varios techos maltrechos de paja sobresalen desde lejos.

Sin rótulos, casi imperceptibles, un grupo de mujeres todos los días equipadas de una mesa, una silla, un termo, bolsas plásticas y dos panas pequeñas, se dedican a la venta de tortillas “recién hechas” con cuajadas del día.

Rosa Castillo relató que fue su abuela quien dio inicio a la actividad en la zona, colocando una pana, ayudada con dos niñas.

Ahora casi todos los ranchitos son de personas relacionadas a la familia de Castillo, tíos, primos, cuñados y solamente dos de ellos son administrados por mujeres que no son cercanas, pero que habitan en la misma comunidad.

Estos puestos son visitados constantemente durante todo el día, por personas que transitan esa carretera, ya sean éstos pasajeros de buses, furgoneros u otro tipo de conductores.

Castillo relató que la temporada de Semana Santa, Navidad, así como sábado y domingo, son los de mayor venta, al grado que tienen que aumentar la cantidad de tortillas y cuajadas.

Agregó que ella no las fabrica, sólo se dedica a la venta que prepara su mamá, luego la ganancia es utilizada para el pago de sus estudios de ingeniería en sistemas en la universidad de Rivas, donde asiste a su segundo año por las tardes, mientras aprovecha los momentos de descanso en el rancho para repasar sus clases, por eso todos los días lleva sus cuadernos.

Esta joven que no siente vergüenza por la labor que realiza, explicó que si bien su abuela fue quien inició, ahora ya no comercializa el producto, por el contrario, es quien vende la leche a sus hijos para que fabriquen las cuajadas.

Los precios son variados, ya que en verano se pagan seis córdobas por una tortilla con una cuajada pequeña y en invierno desciende a cinco, dado que en esa temporada la producción lechera crece.  

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