- Procurador Ambiental dice que contaminación es histórica y no hay a quién acusar
Benjamín Blanco [email protected]
La Procuraduría General del Ambiente no procederá por la vía penal contra nadie por el caso de la contaminación del río San Juan con las aguas negras del municipio de San Carlos, ni por la aparición de peces muertos en el río, según anunció ayer Lisandro de León Mairena, Procurador General del Ambiente.
De León considera que no hay a quién acusar con nombre y apellido, porque según los informes técnicos de esta problemática ambiental, elaborados por un equipo de especialistas contratados por esa Procuraduría, revelaron un problema histórico de contaminación, donde los culpables están tan lejos como cerca del río San Juan.
“Por el momento no hay ninguna medida penal, porque según la explicación que me daban nuestros asesores técnicos, la causa de la presencia de insecticidas en los peces se asocia al arrastre que hacen las corrientes de todos los ríos del sector de Chontales, Boaco, Matagalpa, que van a desembocar al Lago Cocibolca y obviamente se conecta con el río San Juan”, expresó De León.
El informe sobre la muerte de varias especies en el San Juan reveló que se debió a la falta de oxígeno en el agua, asociada a una plaga de chayules, pero tras realizar autopsias a varios de estos peces y cangrejos muertos se detectaron pequeñas concentraciones de plaguicidas conocidos como Edrín, Dieldrín y Lindano.
Estas sustancias se presentaron por debajo de los límites de tolerancia para el consumo humano y no se registraron en ninguna de las muestras de agua que se tomaron del río.
Ileana Alfaro Lira, asesora técnica de la Procuraduría Ambiental, señaló que este tipo de plaguicidas se consideran altamente persistentes, altamente bio-acumulables y moderadamente tóxicos para la vida acuática.
“Esas características es lo que probablemente haya permitido que, durante todos estos años, concentraciones pequeñas de estos plaguicidas se hayan acumulado en estos seres vivos…, es decir, al haber plaguicidas en los peces pero no en el agua, nos indica que la concentración de esas sustancias es producto de bio-acumulación, desde varios años atrás”, explicó.
Con relación a las aguas negras que caen al San Juan, el procurador ambiental dijo: “Vamos a coordinar con el Marena un monitoreo en la zona donde caen estos desechos, pero si tras ese monitoreo miramos que la situación se convierte en algo verdaderamente insoportable y peligroso, vamos a exigir que se apliquen las medidas de mitigación para evitar el menor daño que se pueda ocasionar al ecosistema”, señaló.
