Momentos de tristeza y alegría vivieron los familiares y los recién graduados de ingenieros y arquitectos de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) al momento de entregar de forma póstuma el título de ingeniero agrícola a Julio César Guadamuz y el de ingeniero eléctrico a Javier Ignacio Izaguirre Jarquín.
Lamentablemente, ambos ingenieros fallecieron en un fatal accidente automovilístico, lo que les truncó sus aspiraciones profesionales. Al momento del deceso tenían aprobado su plan de estudio, por eso las autoridades de la UNI decidieron darles el título profesional de forma póstuma.
Los padres de ambos ingenieros, cuando recibieron el título que indica que sus hijos son parte de la Sexagésima Graduación de Ingenieros y Arquitectos, fueron ovacionados con un fuerte aplauso por parte de los asistentes al evento.
Por su parte, el secretario general de la UNI, Diego Armando Muñoz hizo la juramentación de los nuevos profesionales y les dijo que el título que van a recibir sintetiza el esfuerzo de sus padres, familiares y amigos. Agregó que hay que luchar por un mayor desarrollo en el campo de la educación y para que los profesionales tengan más cabida el campo laboral.
En representación de los graduados, habló la ingeniera en computación Nubia Alejandra C. Morales, dijo que era un día especial para ellos y que estaban seguros que el alma mater está cosechando profesionales que pondrán en alto la bandera azul y blanco en todo momento y en todo lugar. Agradeció a los fundadores de la UNI, quien hace 20 años tuvieron la idea de crear una universidad que no sólo se preocupara por la excelencia académica sino también por la calidad humana de sus profesionales.
CONVENIOS PARA ESPECILIZACIÓN
Apuntó que actualmente la UNI tiene un convenio con el Colegio de Ingenieros de Nicaragua y con la Asociación Nicaragüense de Ingenieros y Arquitectos (ANIA) “el cual se está activando de forma que los graduados sigan preparándose en sus ramas al recibir maestrías y doctorado y puedan ser profesionales más integrales”.