- En el Estado de Zulia, región fronteriza con Colombia, los guerrilleros de las FARC y los paramilitares secuestran, asesinan, roban carros, cobran impuestos y los primeros hasta llaman por la radio a apoyar la “revolución bolivariana” de Hugo Chávez, denuncian los habitantes de la zona
Pascal Fletcher
MACHIQUES, VENEZUELA/Reuters
En la penumbra del alba, el obstáculo en la carretera lucía como un puesto de control militar.
Había conos rojos usados para señalizar el tráfico en el camino y guardias armados y vestidos con uniformes de camuflaje similares a los que usa la Guardia Nacional de Venezuela.
Pero un ejecutivo bancario venezolano que viajaba a su trabajo temprano en la mañana, en el occidental estado Zulia, se llevó el susto de su vida cuando los “guardias” lo apuntaron con sus rifles automáticos y le ordenaron bajar del carro.
“Su jefe dijo que eran guerrilleros y que necesitaban mi carro para ir a Colombia”, dijo el ejecutivo a Reuters bajo condición de anonimato. Los raptores, que el hombre dijo que hablaban con acento colombiano, guardaron los conos en el auto y se marcharon rápidamente hacia la frontera colombiana.
Los atracos y secuestros son comunes en Colombia, donde un cruento conflicto de cuatro décadas ha enfrentado a rebeldes izquierdistas con tropas del gobierno y con paramilitares.
Pero la reciente experiencia del ejecutivo tuvo lugar a más de 50 kilómetros dentro de Venezuela, cerca de El Rosario, en la carretera principal al sur de Maracaibo, la segunda ciudad del país y capital del principal estado petrolero de la nación.
Los hacendados en la región fronteriza del Zulia dicen que la guerrilla colombiana y los paramilitares están incrementando su presencia en territorio venezolano, lo que ha acarreado un alza en la tasa de asesinatos, secuestros y extorsiones. Acusan al gobierno de Hugo Chávez, de discurso de izquierda, de hacer poco o casi nada para evitarlo.
GUERRA DESBORDADA
El desbordamiento de la guerra colombiana hacia Venezuela es un punto de fricción entre los dos países andinos. Comparten una frontera de 2,219 kilómetros conformada por selvas, montañas, sabanas y ricos pastizales.
Venezuela y Colombia se han acusado mutuamente este año de no resguardar la frontera. La guerra de palabras amenazó con dañar las relaciones bilaterales y Chávez se reunió con su colega, Álvaro Uribe, el 23 de abril para limar asperezas.
En un sorpresivamente cordial encuentro, ellos acordaron trabajar juntos para intentar mantener la seguridad en la frontera. Pero sus sonrisas hicieron poco para disipar el temor de los hacendados de Machiques, una próspera localidad agraria rodeada del extensos terrenos ganaderos.
Ellos dicen que guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el mayor grupo rebelde de ese país, deambulan libremente en la cercana Sierra de Perijá, una cadena montañosa cubierta de selva que delimita la frontera.
Los hacendados aseguran que la guerrilla utiliza la sierra, sembrada de campos de amapola, como base desde la cual lanza ataques dentro de Venezuela, invadiendo fincas, extorsionando a ganaderos y secuestrando a los dueños de fundos (haciendas rústicas).
“Ya no es la guerrilla escondiéndose (…) hacen alcabalas (poner impuestos)”, dijo a Reuters Fabricio Rincón, presidente de la Asociación de Ganaderos de Machiques (Gadema).
Agregó que cinco hacendados han sido secuestrados en lo que va del año en esa zona, el más reciente a principios de mayo.
“LAS FF.AA. NO HACEN NADA”
Chávez ordenó este mes a dos brigadas, con más de 4,000 hombres, a reforzar a los 20,000 soldados que Venezuela dice están actualmente custodiando la frontera.
Pero los comandantes admiten que además de los pasos fronterizos es casi imposible resguardar todos los linderos.
“No es una línea que se ve o una cerca… es una selva tupida”, dijo a Reuters el Ministro del Interior, Lucas Rincón.
Los opositores a Chávez, incluyendo hacendados que él califica de “oligarcas”, acusaron al presidente y a las fuerzas armadas de tolerar y además colaborar con las guerrillas colombianas, calificadas por Estados Unidos como terroristas.
“Nuestras fuerzas armadas no hacen labores de inteligencia ni de patrullaje”, dijo Adonay Martínez, quien es líder de la Federación de Ganaderos de la Cuenca del Lago (de Maracaibo).
DEDO ACUSADOR
Funcionarios y jefes militares de Colombia, además de los medios locales de prensa que adversan a Chávez, han denunciado repetidamente que en Venezuela están instalados campamentos de las FARC.
-Chávez, un militar retirado que fue electo en 1998 y sobrevivió a un alzamiento militar hace un año, rechaza estas acusaciones e insiste en que las tropas venezolanas combatirán a cualquier invasor que intente entrar en su territorio.
-Los críticos de Chávez dicen que su discurso anticapitalista, su autoproclamada “revolución” en favor de la justicia social y su cercana alianza al presidente cubano, Fidel Castro, son evidencia de que él simpatiza con la causa rebelde colombiana.
-Pero el mandatario lo desmiente reiteradamente. “Nosotros no apoyamos a ninguna guerrilla”, dijo recientemente.
RADIO DE LAS FARC
Residentes de Machiques dijeron que las FARC han instalado una pequeña radioemisora en las montañas de Perijá que transmite a Venezuela sus reportes de combate, discursos contra el Gobierno colombiano y exhortaciones a apoyar la “revolución bolivariana” de Chávez.
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