- Acusan a abogado de prestar su protocolo para supuestamente expropiar de manera ilegal a finquero
Roberto Orozco B.Sergio León C.
La Comisión Disciplinaria de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) investiga el involucramiento de un abogado en una supuesta expropiación ilegal de una finca, que promovió un trabajador de confianza en contra de su empleador, un reconocido empresario y ganadero de la zona de El Rama, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).
La investigación de la Comisión Disciplinaria de la CSJ, inició luego que Juan Rojas Flores, propietario de la finca Santa Fe, ubicada en la comarca San José, jurisdicción de El Rama, denunciara que su trabajador de confianza, Alberto Leopoldo Villachica Galeano, supuestamente confabuló con el abogado Augusto César de la Rocha de la Rocha, para falsificar su firma y dar por cancelada una promesa de venta que ambos habían convenido sobre esa propiedad.
De la Rocha respondió con un escrito a la Comisión Disciplinaria de la CSJ, en el que negó, rechazó, impugnó y contradijo el hecho denunciado por Rojas. Sin embargo, LA PRENSA lo buscó en dos ocasiones en su despacho en Bluefields, pero el abogado no atendió a los periodistas.
Según la denuncia, en 1992, Rojas y Villachica convinieron suscribir un contrato de compra-venta de la finca Santa Fe, de 549 manzanas, por un precio de 70 mil dólares, que en ese año equivalían a 350 mil córdobas. Rojas decidió vender su propiedad por diversos problemas de salud que en ese momento le aquejaban y por la muerte de su esposa, hecho que le produjo depresión a tal punto que sus dolencias físicas y síquicas le inhabilitaban trabajar, según valoración médica.
EL ACUERDO
Por la indisposición de Rojas a continuar trabajando, él acepta que en el acuerdo quede plasmado que Villachica debía entregarle un primer pago de 150 mil córdobas (unos 30 mil dólares entonces) dentro del término de un mes, y los 200 mil córdobas restantes los entregaría dentro del término de dos años, en cuotas de 100 mil córdobas anuales cada una, según consta en documentos legales en poder de LA PRENSA.
Rojas dijo a LA PRENSA que Villachica no le dio ni un centavo y que, para garantizar los pagos futuros, éste le ofreció una finca de 200 manzanas que tenía en El Triunfo, Nueva Guinea, inscrita bajo el número 33 mil 152, asiento primero, folio 51, del tomo 168 del Libro de Propiedades del Registro Público de Bluefields.
Pasaron los años y, según Rojas, Villachica nunca le pagó según lo acordado. En mayo de 2000, Rojas sufre de una peligrosa enfermedad que requiere de inmediato ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital Militar, según constancias de dicho centro y del doctor Alfredo Celedón, quien lo operó. Rojas pasó delicado desde el 9 de mayo al 26 de octubre de ese año.
LA SORPRESA
Para sorpresa de Rojas, según lo expuesto en su denuncia ante la Comisión Disciplinaria de la CSJ, se contactó con Villachica para demandarle el pago y éste mostró una actitud grosera y, según el escrito, “me dijo que no me debía nada”.
“Dicha actitud me causó temor, por lo que busqué auxilio legal e investigar en el Registro de la Propiedad de Bluefields. Me doy cuenta, mediante certificados registrales, que aparece cancelada (la deuda) ante los oficios notariales del doctor Augusto de la Rocha de la Rocha, en la escritura pública número 283, emitida por él, con una burda falsificación de mi firma”, dice la denuncia.
“Yo creo que el señor Villachica fue mal asesorado y pensó que me iba a morir y por ello falsificaron mi firma, en julio de 2000, para quedarse con la finca”, señaló Rojas.
VERSIÓN DEL IMPUGNADO
En sus partes medulares, el escrito presentado por De la Rocha a la CSJ, indica que efectivamente Rojas y Villachica llegaron a su oficina para cancelar la promesa de venta de la finca Santa Fe.
Además, expone que Rojas promovió un juicio penal en contra de Villachica en el Juzgado de Distrito del Crimen de Chontales, donde él presentó su protocolo número 20 que llevó en el 2000 para que cotejaran las firmas de la escritura número 283, tras ofrecer su declaración testifical. “Nunca, en cuarenta años de litigar y veintitrés de cartular, jamás me he prestado a un ilícito”, dice el escrito.
INSPECCIÓN OCULAR
-La queja presentada ante la Comisión Disciplinaria en contra de Augusto de la Rocha de la Rocha, es la número 444-2003. En una cédula judicial, la CSJ le da curso a la misma y decreta la inspección ocular en el protocolo número 20 que el abogado llevó en el 2000.
-De la Rocha no ha presentado este protocolo a la Comisión Disciplinaria de la Corte Suprema de Justicia.
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