- Descubren 35 mil pies tablares de cedro real cortados por madereros furtivos en la reserva forestal de Cola Blanca y Cerro Bolivia. Autoridades municipales del Triángulo Minero piden apoyo al Ejército para no permitir más despale y denuncian el involucramiento de funcionarios del Instituto Nacional Forestal
Heberto Jarquín ManzanaresCORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]
“La mafia maderera penetró impunemente en el Corredor Biológico que se extiende desde el cerro Bolivia hasta el cerro Cola Blanca y talaron más de 80 mil pies tablares de caoba y cedro real”, denunció el vicealcalde de Bonanza, Alfredo Moreno Urbina.
Moreno informó que entre el martes 24 y el domingo 29 de junio, una comisión investigadora formada por Germán Zamora, del Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena), Félix Hernández, del Instituto Nacional Forestal (Inafor), Martín Herrera, de la Policía Nacional, Néstor Murillo, de la Alcaldía de Bonanza y seis soldados del Ejército, se movilizaron hacia el Corredor Biológico, ubicado a unos 25 kilómetros al noreste de esta cabecera municipal para evaluar los daños ocasionados por los colonos ilegales y que descubrieron enormes cantidades de madera cortada ilegalmente.
“Solamente en el lugar conocido como San Rafael de Unawás, encontraron un lote de 25 mil pies tablares de cedro real y sobre el río Kukalaya descubrieron otro cargamento de 10 mil pies de la misma especie, que eran transportados para un centro de acopio clandestino, ubicado cerca del puente que divide los municipios de Rosita y Puerto Cabezas”, indicó el vicealcalde Moreno.
IN FRAGANTI
En el informe conclusivo, la comisión investigadora determinó que la madera extraída de la zona de San Rafael de Unawás, estaba a cargo de los señores Fernando y Evaristo Romero Maldonado (hermanos), quienes dijeron que el producto se lo iban a vender a un acopiador al que solamente conocen como “Chino León” o a cualquier postor que les ofreciera mejor precio.
Los hermanos Romero Maldonado se presentaron en Rosita ante una comisión del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Norte, que se encontraba realizando una inspección de rutina en la zona, para solicitar que les liberaran los 35 mil pies de cedro real aduciendo que cortaban madera por necesidad, lo que es rechazado por el Concejo Municipal de Bonanza.
“Esos señores operan de esa forma, talan grandes cantidades de madera sin ninguna autorización, alentados por los traficantes de especies como caoba y cedro real, y después buscan la manera de legalizarla haciéndose pasar como indigentes”, señaló el vicealcalde Moreno.
INAFOR ENCUBRE A TRAFICANTES
“En los últimos meses, decenas de camiones cargados con caoba y cedro real han pasado de madrugada por Rosita, procedentes de Kukalaya con rumbo a Managua. Entre los comerciantes de madera que llevan el producto se encuentran Harvey Herrera, hermano de Joel Herrera, director del Sistema de Información Forestal (Sircof), adscrito al Inafor y otros dos a los que solamente se les conoce como “Chino León” y “El Gallo”, informó un funcionario del Inafor que solicitó anonimato por temor a represalias.
El informante añadió que Harvey y Joel Herrera tienen tres expendios de madera en el sector del Mercado Oriental de Managua y que “Chino León” es protegido por el subdirector general del Inafor Ramiro Saborío.
Mientras que recientemente, este corresponsal se comunicó por la vía telefónica con el funcionario del Inafor en Rosita, Ariel Chavarría, para preguntarle sobre la identidad del “Chino León” y “El Gallo” y éste respondió que no conocía a esos señores porque ahí (oficina del Inafor), no era registro público y que cuando estos personajes realizaban gestiones, utilizaban permisología (avales y guías forestales) de otras personas.
El asesor forestal de la Alcaldía de Rosita, Carlos Mayorga, señaló que la ley forestal es clara en el sentido de que cuando se quiera transferir permisos de aprovechamiento de madera se tiene que elaborar una cesión de derechos notariada y que en ese caso no se admiten sobrenombres o apodos como el mencionado (Chino León y el Gallo).
RETENCIÓN
El vicealcalde de Bonanza, Alfredo Moreno, anunció que toda la madera encontrada en el sector de Unawás, será decomisada y trasladada a la cabecera municipal. “Solicitamos el respaldo del Ejército para tal fin y desde ahora advertimos al Inafor que es el Concejo Municipal el que decidirá qué se va a hacer con el producto porque se comprobó que todo fue cortado en Bonanza, además esa institución (Inafor), ha permitido que los madereros ilegales se lleven trozas y tablas que han sido decomisadas en ocasiones anteriores.
Moreno puso como ejemplo el caso de la madera decomisada en el lugar conocido como La Bomba, municipio de Siuna, que desapareció después que había sido intervenida por la Fiscalía, la Policía y el Inafor.
MÁS DESALOJOS
En los próximos días, el Concejo Municipal y la Comisión de Protección al Medio Ambiente de Bonanza, procederán a desalojar a más de cien familias de colonos asentados en el Corredor Biológico de los cerros Cola Blanca y Bolivia. A estos colonos se les señala como punta de lanza de la mafia maderera, comentó el vicealcalde Moreno.
-El promotor ambientalista de Rosita, Jacinto Icabalceta, dijo a LA PRENSA que los hermanos Fernando y Evaristo Romero Maldonado, señalados por la Alcaldía de Bonanza como madereros furtivos, se han apoderado de más de cuatro mil manzanas de bosques en el sector de Cola Blanca y que han manifestado que necesitan derribar al menos mil manzanas de árboles por año para reclamar derechos de posesión sobre ese territorio.
-“Es falso que estén preocupados por las condiciones de pobreza de sus familias porque cuando adquieren dinero, pasan meses de cantina en cantina y después regresan a seguir botando árboles”, resintió el ambientalista.
CORROBORADO POR HABITANTES
El vicealcalde de Bonanza Alfredo Moreno Urbina, explicó que la comisión investigadora no concluyó su labor en el Corredor Biológico por falta de logística, pero que la información suministrada por los habitantes de la zona, revela que los madereros furtivos han talado más de 80 mil pies tablares de caoba y cedro real que pueden venderse en el mercado negro hasta en la bicoca de un millón de córdobas
