El 26 de abril de 1967, el grupo de profesores de la UNAN-León, encontró en la maleza del potrero de la hacienda El Diamante un montículo de ladrillos, posteriormente se comprobó que correspondía a una de las paredes de la Iglesia de La Merced. Se habían descubierto las Ruinas de León Viejo, el único sitio hasta ahora en Nicaragua declarado por la UNESCO Patrimonio Histórico de la Humanidad.
Es curioso que fue también en un mes de abril, pero de 1931, que se realizó la primera expedición en busca de León Viejo. Varios historiadores habían dicho que las ruinas estaban ocultas bajo las aguas del Lago Xolotlán. Don Luis Cuadra Cea afirmaba lo contrario, fue así que organizó la expedición a la hacienda El Diamante, en compañía del doctor David Argüello, ingeniero Francisco Pereira Baldizón, Emilio J. Bermúdez, Roberto Harding y Ramón Pérez Argüello.
Un campesino de apellido Fonseca los condujo a un sitio donde los pobladores extraían ladrillos. Aunque no se logró realizar ninguna excavación fue el lugar más mencionado desde entonces. En 1966, la UNAN, con su joven rector, doctor Carlos Tünnermann Bernheim, inició el proyecto de localizar las Ruinas de León Viejo. Así en diciembre hicieron el primer viaje. Acompañaron al rector, los profesores Edgardo Buitrago, Alejandro Serrano Caldera y Alfonso Argüello. De nuevo visitaron la hacienda El Diamante.
El 26 de abril de 1967, día del descubrimiento, acompañaba al grupo el ingeniero Francisco Baldizón. Formaban parte el rector Tünnermannn, el ingeniero Miguel Ernesto Vigil, doctor Alfonso Argüello, licenciado Rafael Sánchez Richardson, doctor Armando Rizo Oyanguren, doctor Serrano Caldera y otros profesores. La UNAN-León asumió la responsabilidad de las excavaciones. El Congreso Nacional por Decreto No. 1348 del 5 de agosto de 1967 declaró las Ruinas de interés nacional.
El descubrimiento fue de gran impacto. Don Luis Cuadra Cea, ya anciano, vivió la emoción de ver las primeras ruinas descubiertas, en presencia de la imagen conocida como el Cristo de Pedrarias que fue llevada desde León, en cuya Catedral se mantiene. También llegó el Obispo de la Diócesis, monseñor Isidro Oviedo y Reyes.
No sólo fue un descubrimiento físico de la ciudad, fue también rescatar su historia y personajes. Hasta el recuerdo del Obispo Mártir, Fray Antonio de Valdivieso, se había perdido. A medida que fueron descubriéndose e identificando más ruinas, hechos y nombres adquirieron su importancia histórica. En León Viejo vivió Hernando de Soto, primer Gobernador de la Florida y descubridor del Río Misisipí y el capitán Hernán Ponce de León.
Por medio de la Ley 167, se “Declara el Sitio Histórico Ruinas de León Viejo Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación”, publicado en La Gaceta, Diario Oficial No. 100 del 31 de mayo de 1994. El diciembre del año 2000 la UNESCO hace la declaratoria de Patrimonio Histórico de la Humanidad, culminan así las gestiones del Instituto Nicaragüense de Cultura en las que tuvo un mérito especial su entonces Director, Sr. Clemente Guido Martínez.
