Las ruinas de León Viejo, declaradas por la UNESCO Patrimonio Histórico de la Humanidad, cuentan para su mantenimiento y excavaciones con apenas medio millón de córdobas. Un área de 42 manzanas pretende ser limpiada con tres desbrozadoras. Tarea imposible pese a la buena voluntad y el esfuerzo que se hace, cuando existen pequeños tractores con chapodadoras integradas que harían mejor limpieza.
No hay suficientes rótulos dentro del poblado que indiquen la ruta a las ruinas. No se cuenta con un centro para los visitantes donde puedan descansar y tomar algún refresco. Lo anterior contrasta con la amabilidad y preparación de los encargados de las ruinas, todos elementos locales, bajo la dirección de la ingeniera Auxiliadora Pérez Guevara, coordinadora del Plan Maestro.
UN PLAN AMBICIOSO
Uno de los proyectos que se tienen es el de realizar estudios de reconocimientos geofísicos para determinar la extensión real y la trama arquitectónica de León Viejo, utilizando sistemas de geo-radar para descubrir estructuras arqueológicas y objetos de gran tamaño que se encuentran enterrados. Se utiliza para no impactar a través de excavaciones inútiles.
Este sistema de geo-radar consiste en un estudio subterráneo que usa el impulso electromagnético. El principio básico es que a través de las ondas electromagnéticas se pueden detectar los cambios en los estratos del subsuelo y en su consistencia. Este equipo tiene una antena de transmisión y una receptora, ambos colocados sobre la superficie del suelo.
La primera antena irradia el impulso electromagnético conectado con la tierra, la segunda captura dicho impulso reflejado de los objetos o los contactos internos estructurales en el subsuelo. A su vez estas ondas son introducidas en la computadora que descifra las mismas y elabora un plano que detallan las posibles estructuras y objetos que existen en el área estudiada.
Las ondas electromagnéticas se reproducen introduciendo energía eléctrica en la tierra para crear un campo magnético producido por la electricidad, ésta se refleja según la consistencia de la tierra y según los cambios, solidez y profundidad de los objetos. Éstos identificados por la computadora. Con este método se logra la ejecución en menor tiempo, baja los costos y no se realizan excavaciones sin estar seguros.
Para el caso de León Viejo el costo del proyecto comprende: alquiler del geo-radar (US$ 20,000.00), interpretación de imágenes y elaboración del informe (US$ 2,000.00), total US$ 22,000.00. Pago de dos arqueólogos por tres meses de campo, combustible, conductor, equipos de excavación y laboratorio, un total de C$66,385.00.
Ser un sitio declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad, honra y satisface. También compromete a ser responsables y consecuentes. Los especialistas plantean un reto que no es solamente del Instituto Nicaragüense de Cultura. Hace falta una respuesta.
