Los productos no tradicionales han tenido sus pro y contras en el mercado mexicano, sujetos a los intereses particulares de ese país, es por ello que algunos tienen un exceso de dificultades para entrar, como las frutas, en cambio otros pasan con mucha flexibilidad.
Roberto Brenes, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de No Tradicionales de Nicaragua (Apenn), explicó que en casos como las frutas la situación ha sido totalmente adversa. El último año el saldo de exportación fue totalmente rojo.
Detalló que la fruta es altamente delicada, y su proceso de descomposición es acelerado, por lo que no puede sujetarse a una serie de barreras no arancelarias que se han impuesto hasta que el producto llega a la frontera terrestre.
En tanto, indicó que no es posible superar ese obstáculo por la vía aérea, ya que no todas las frutas se pueden enviar por ese medio de transporte, así también se elevarían los costos excesivamente.
Otra situación se plantea con el ajonjolí, porque el envío hacia México es engorroso y debido a lo delicado del producto éste no puede permanecer por mucho tiempo en la frontera, lo que redunda en aumento de costos para los exportadores.
Es por tal razón, que “ha habido un desencanto por el mercado mexicano, y se ha optado por ingresar a Guatemala, donde es más fácil introducirlo”, añadió.
Caso contrario ha sucedido con el maní, dado que esta semilla es de mucho interés para México, ya que es una de las principales materias primas para elaborar la mantequilla, que luego es exportada a terceros países, principalmente Estados Unidos, uno de sus mercados cautivos.
